Domingo 23 de Diciembre de 2007
Kabul.- El presidente francés, Nicolas Sarkozy, dijo que su país podría aumentar su presencia en Afganistán para ayudar al ejército y la policía afganos, tras una visita sorpresa para dar a las tropas francesas un saludo de Navidad. Sarkozy afirmó que el contingente francés, actualmente de 1.900 soldados, ayudaría al ejército, la policía, el gobierno y la Justicia afganos. Agregó que en las próximas semanas se tomará la decisión sobre el número de tropas. “Aquí hay una guerra, una guerra contra el terrorismo, contra el fanatismo, que no podemos y no vamos a perder,” dijo.
En noviembre, Sarkozy se había comprometido ante el presidente de Estados Unidos, George W Bush, a una mayor implicación de París en la lucha contra los talibán.
El líder talibán Mullah Omar pidió el martes a las fuerzas extranjeras que se retiren de Afganistán. Diplomáticos y el ejército afganos han reclamado una nueva estrategia para luchar contra los rebeldes.
Se espera que Gran Bretaña, que tiene a unos 7.800 soldados operando en Afganistán como parte de una fuerza de coalición de la Otán de 40.000 militares, incremente el número de tropas con el tiempo mientras se retira de Irak, pero no se ha hecho ningún anuncio oficial al respecto.
El premier británico, Gordon Brown, ha revelado lo que calificó como una nueva estrategia para Afganistán, con planes de otorgar una asistencia en cerca de 900 millones de dólares entre 2009 y 2012.
Fuerzas australianias. A su vez, el flamante primer ministro australiano, Kevin Rudd, también visitó Afganistán ayer para reunirse con fuerzas australianas, que al igual que las tropas francesas sirven bajo el comando de la Otán. Rudd también viajó para mantener conversaciones con el presidente Hamid Karzai. Rudd, quien fue electo el 24 de noviembre, habló sobre el continuo apoyo de su país a Afganistán y prometió 110 millones de dólares adicionales en los próximos dos años.
Previamente, Sarkozy mantuvo conversaciones con Karzai, en las cuales ambos líderes afirmaron que la pobre situación de seguridad de Afganistán y la alta producción de opio son los mayores desafíos del país.
Es el primer viaje de Sarkozy a Afganistán desde que se convirtió en presidente el año pasado, y coincide con un aumento en la violencia en el país durante los últimos dos años, el período más sangriento desde la salida de la talibanes del poder.