El Mundo

Francia consideró inaceptable que EEUU espiara a sus jefes de Estado

Revelan que la NSA "pinchó" entre 2006 y 2012 conversaciones de  Nicolas Sarkozy, Jacques Chirac y François Hollande. Repudio generalizado contra EEUU.

Jueves 25 de Junio de 2015

Francia calificó ayer de "inaceptable" las escuchas de Estados Unidos a los tres últimos presidentes franceses, un incendio que Barack Obama trató de apagar con una llamada en la que aseguró a François Hollande que acabará con este tipo de prácticas. Obama "reiteró sin ambigüedad", durante una conversación de "un buen cuarto de hora" que tuvo lugar a iniciativa del presidente francés, su "compromiso firme" contra todo espionaje a un país aliado, anunció el Elíseo en un comunicado.

El escándalo de escuchas ya le valió muchos dolores de cabeza al gobierno de Obama: al conocerse las escuchas a un celular de la canciller alemana, Angela Merkel, e interceptaciones de comunicaciones de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, la administración estadounidense vio tensarse la cuerda en varios frentes internacionales. Y cuando las demás aguas parecían calmas, apareció un nuevo frente, el francés, en el que no sólo se vieron afectadas llamadas del actual jefe de Estado, sino también de sus predecesores, Nicolas Sarkozy y Jacques Chirac. Obama había anunciado casi un año y medio atrás que sólo se vigilaría a los jefes de Estado y gobierno de países aliados cuando la seguridad nacional de Estados Unidos lo hiciera inevitable.

El diario Libération y el portal de información Mediapart publicaron el martes documentos sobre el espionaje de la Agencia de Segunidad Nacional estadounidense (NSA, por sus siglas en inglés) filtrados por Wikileaks, cuyo fundador, Julian Assange, prometió nuevas revelaciones. A primera hora de la mañana, Hollande había convocado en el palacio del Elíseo un consejo de defensa, en el que participaron el primer ministro Manuel Valls, el canciller Laurent Fabius y los ministros de Defensa y del Interior, respectivamente Jean-Yves Le Drian y Bernard Cazeneuve, acompañados por jefes militares y de los servicios de inteligencia. A su vez la embajadora de Estados Unidos en Francia, Jane Hartley, fue convocada por la Cancillería para dar explicaciones sobre las filtraciones .

"Chocantes". Según los documentos publicados por Libération y Mediapart, los servicios estadounidenses espiaron, entre 2006 y 2012 al menos, a los tres últimos jefes de Estado franceses: Hollande, elegido en 2012, y sus dos predecesores, Sarkozy (2007-2012) y Chirac (1995-2007).

El ex consultor de la NSA, Edward Snowden, había revelado en 2013 la existencia de un vasto sistema de espionaje de conversaciones telefónicas a varios mandatarios, como la canciller alemana Angela Merkel o la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff. Una fuente del entorno de Chirac indicó que las escuchas eran "inaceptables" y "chocantes". "Francia siempre ha actuado con Estados Unidos desde el espíritu de la amistad, de confianza, de independencia y de franqueza", añadió la misma fuente. A su vez, el entorno de Sarkozy juzgó "esos métodos" de espionaje "inaceptables en general y más particularmente entre aliados".

Hollande aseguró ayer que Francia había tomado "todas las disposiciones" para que las líneas fueran seguras y reclamó a EEUU un código de conducta entre aliados.

La condena de los actos de espionaje norteamericanos fue unánime en todo el tablero político francés, tanto en la izquierda como en la derecha. Entre las reacción más duras, la del eurodiputado Renaud Muselier (Los Republicanos), que llamó a "expulsar al embajador" estadounidense en París. La presidenta del ultraderechista Frente Nacional, Marine Le Pen, y el dirigente de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchon reclamaron el cese de las negociaciones que mantienen la UE y Estados Unidos sobre el tratado de libre intercambio.

Los informes. Las revelaciones, en su contenido, no son explosivas, aunque sí resultan un tanto embarazosas para los implicados. Clasificados como "top secret", los documentos consistían en cinco informes de la NSA, basados en "intercepción de comunicaciones". El más reciente trata del 22 de mayo de 2012, justo antes de la asunción de Hollande, y se refiere a reuniones secretas destinadas a discutir sobre una eventual salida de Grecia del euro. En los informes, la NSA también afirma que Sarkozy se veía como "el único que podía resolver la crisis financiera mundial" de 2008 o achaca a Chirac comentarios sobre la "propensión" de su canciller, Philippe Douste-Blazy, a las "declaraciones inexactas e inoportunas".

Según Libération, la planta alta de la embajada estadounidense, visible desde el palacio del Eliseo, aparentemente está llena de equipos de espionaje ocultos detrás de ventanas cuidadosamente pintadas.

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