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Fracasaron las negociaciones por Siria y las perspectivas son pésimas

Durante la semana que duraron los diálogos en Suiza, 1900 personas murieron en el país árabe. El régimen de Assad se negó a afrontar una transición democrática y a comprometerse a retornar a Ginebra.

Sábado 01 de Febrero de 2014

Luego de una semana de tensas negociaciones, la primera conferencia de paz sobre Siria que logró reunir a ambas partes en lucha terminó en la nada. La leve esperanza de que en 10 días se vuelvan a reunir en Ginebra está en duda, dado que el régimen sirio advirtió que difícilmente concurrirá. Durante la semana transcurrida de negociaciones, en Siria murieron casi dos mil personas según un recuento de una reconocida ONG.

A pesar de que el mediador de Naciones Unidas para Siria, Lakhdar Brahimi, convocó a las partes de nuevo el 10 de febrero, los representantes del gobierno sirio respondieron que deben consultar con Damasco, sin comprometerse a mantener vivo un diálogo que no ha ofrecido ningún resultado.

"Una ilusión". El ministro de Exteriores sirio, Wallid Al Muallem, acusó a la oposición de "falta de madurez y seriedad". "Querían venir y que en una hora les entregáramos todo el poder, viven una ilusión". Se refería a que la oposición exigió en los últimos días que se iniciara la transición política a la democracia, algo previsto en los documentos convocantes de la ronda de diálogos. Pero para el régimen eso no significa que Assad debA dejar el poder, sino como mucho compartirlo. Este punto hizo desbarrancar finalmente toda la conferencia, incluso los leves logros en asuntos accesorios, como el alivio al sitio impuesto a la ciudad de Homs por las tropas oficiales.

Mientras en Ginebra se discutía, durante los siete días que duraron las negociaciones, 1.870 sirios murieron en el conflicto. Al menos 40 fallecieron por falta de alimento y medicamentos en las zonas asediadas por el régimen, denunció el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, una ONG de la oposición pero cuyas cifras son consideradas confiables y bien chequadas. De ese total de muertos, 498 eran civiles, muchos de ellos caídos por bombardeos con armas pesadas por parte del régimen.

En un principio se esperaba del régimen que mostrara en Ginebra una actitud mesurada, en su intento de ganar legitimidad en la escena internacional tras lograr una serie de avances en el campo de batalla. Pero en Ginebra y antes en la ciudad de Montreaux pasó lo opuesto. Los enviados de Assad mostraron agresividad para con los otros participantes, incluso con los dirigentes de la ONU. Llamaron a sus contrapartes "traidores" y "agentes a sueldo del enemigo", acusaron a Turquía y Arabia Saudita de "amparar el terrorismo" por apoyar a los rebeldes, y ayer culparon a Estados Unidos del fracaso de las negociaciones por sus "injerencias", según el ministro Al Muallem. En el mismo tono, el régimen no quiso comprometerse a dar una fecha para reanudar la segunda ronda de negociaciones.

El mediador de las negociaciones, Lakhdar Brahimi, propuso que se reanudaran el 10 de febrero, pero esto hasta el momento parece una apuesta muy dudosa. Ambas partes se acusan por la violencia en Siria, que ha dejado al menos 130.000 muertos en casi tres años y siguen profundamente divididos sobre cómo poner fin a la guerra y el futuro político. El hecho es que sólo el régimen de Assad cuenta con una fuerza regular y armas pesadas y con un abastecimiento externo de armas y municiones constante, provisto por Rusia e Irán. Casi todas las armas que se usan en la guerra civil siria provienen de Rusia.

Brahimi declaró que la oposición se comprometió a una segunda ronda de negociaciones para el 10 de febrero, pero el canciller sirio, Walid al-Moallem, dijo que Assad decidirá si concurrir o no.

Brahimi trató de ser optimista sobre los primeros encuentros en tres años entre las partes en conflicto. Al término de estos ocho días de negociaciones, el diplomático describió 10 áreas de "terreno común" entre ambas partes que podrían dar un poco de optimismo. "De hecho, los avances son muy lentos, pero las partes se comprometieron de forma aceptable. Este es un modesto comienzo a partir del cual podemos construir", dijo el diplomático desde la sede de la ONU en Ginebra.

Arsenal químico. En tanto, Estados Unidos y Rusia chocaron por el ritmo al que Siria está entregando su arsenal químico. Washington acusa a Damasco de demorar el plan y querer postergarlo entre seis y ocho semanas más de lo previsto, mientras que Moscú rechaza la acusación.

El secretario de Estado, John Kerry, dijo que las autoridades sirias no tenían excusa para retrasar los envíos de armas venenosas, pautados. Rusia señala que Assad está actuando "de buena fe" y que sigue siendo viable el plazo del 30 de junio para eliminar los agentes químicos.

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