El Mundo

Falleció un candidato a presidente de Brasil al estrellarse su avión

El socialista Eduardo Campos, de 49 años, perdió la vida junto a otras seis personas. Estaba tercero en los sondeos de opinión.

Jueves 14 de Agosto de 2014

El candidato presidencial brasileño Eduardo Campos murió ayer al estrellarse el avión en el que viajaba en la ciudad de Santos, estremeciendo la carrera por los comicios de octubre. El jet ejecutivo Cessna 560XL en el que iba el político, de 49 años, cayó sobre una zona residencial durante una maniobra de aterrizaje en medio de malas condiciones meteorológicas. "Brasil entero está de luto", dijo la presidenta Dilma Rousseff en un comunicado. "Perdimos a un gran brasileño (...) Perdimos a un gran compañero". Imágenes de televisión mostraron humo saliendo del lugar del accidente en una zona residencial de casas de dos plantas en la ciudad portuaria de Santos, a unos 100 kilómetros al este de San Pablo. Todas las personas a bordo del avión procedente de Río de Janeiro murieron, según los bomberos. Cinco personas que estaban en tierra resultaron heridas.

La campaña electoral para los comicios nacionales del 5 de octubre comienza oficialmente el 19 de agosto. Campos se dirigía ayer al Estado de San Pablo para realizar grabaciones televisivas de campaña.

 

Tercero en disputa. Rousseff, que lidera las encuestas para la reelección al frente del Partido de los Trabajadores (PT), decretó tres días de luto oficial. Tanto ella como el su rival socialdemócrata Aécio Neves, segundo en los sondeos, suspendieron temporalmente sus campañas. Campos era tercero en las preferencias para las elecciones del 5 de octubre, con alrededor de un 10 por ciento de la intención de voto. Joven y carismático, su muerte acongojó a Brasil.

La aeronáutica brasileña informó en un comunicado oficial que el avión Cessna que transportaba a Campos de Río a la ciudad de Guarujá, vecina a San Pablo, no logró aterrizar en el aeropuerto debido al mal tiempo y por razones desconocidas cayó sobre varios edificios de un barrio residencial de Santos.

El político, quien estaba casado y tenía cinco hijos —el más joven de los cuales nació en enero pasado— era nieto del mítico líder izquierdista brasileño Miguel Arraes, fallecido hace precisamente nueve años, el 13 de agosto de 2005. Graduado en Economía, Campos inició su carrera política en la Universidad Federal de Pernambuco y en 1986 participó activamente en la campaña que eligió a su abuelo gobernador de su estado natal. Cuatro años más tarde, ingresó en el PSB y se eligió diputado estadual. En 1994 fue elegido diputado federal, pero optó por no asumir el mandato y seguir en Pernambuco, como secretario de Hacienda. Llegó a la Cámara baja en 1999 como el candidato a diputado federal más votado en Pernambuco y se acercó a Lula da Silva, quien lo nombró ministro de Ciencia y Tecnología después de asumir el gobierno, en 2003. Abandonó el gobierno en 2006, para postularse a gobernador de Pernambuco, cargo para el cual fue reelegido cuatro años más tarde, con un 82 por ciento de los votos válidos.

Tristeza de Lula. Al respecto, el ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva se manifestó ayer "profundamente entristecido" por la muerte de Campos. Lula afirmó en una nota que el político desaparecido era "un gran amigo y compañero", y fue "un hombre público de rara y extraordinaria calidad". "A lo largo de toda su vida, Eduardo luchó para volver a Brasil un país más justo y digno. El cariño, el respeto y la admiración mutua siempre estuvieron presentes en nuestra convivencia", agregó el ex mandatario.

Un socialdemócrata favorable a los negocios y heredero de una dinastía política del Estado de Pernambuco, en el nordeste de Brasil, Campos lanzó su candidatura en abril con la promesa de restaurar la confianza en las cuentas fiscales del país e reanimar su estancada economía. Su apuesta era capitalizar el creciente descontento con el gobierno del izquierdista PT, que lleva 13 años en el poder. No quedó inmediatamente claro qué pasará ahora con su caudal electoral.

Impacto emocional. Pero analistas dijeron que el impacto emocional de la muerte de Campos podría impulsar una eventual candidatura de su compañera de fórmula, la popular ambientalista Marina Silva. Y eso sacudiría el escenario electoral a menos de dos meses de la votación, aumentando la posibilidad de una segunda vuelta. "Nuestra visión inicial es que esto vuelve la elección mucho más competitiva", dijo Joao Augusto de Castro Neves, analista de la consultora de riesgo Eurasia. Una candidatura de Silva, que logró el tercer puesto en las presidenciales de 2010 y tiene un fuerte apoyo entre votantes jóvenes y evangélicos, complica el panorama para Neves y también para Dilma Rousseff, añadió el consultor.

La muerte de Campos sacudió a los mercados, adversos a la incertidumbre política. El principal índice bursátil de Brasil, el Bovespa borró ganancias y perdió hasta un 1,2 por ciento, mientras que moneda, el real, también se debilitó.,

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