El Mundo

Falleció Bárbara Bush, exprimera dama de Estados Unidos

Era esposa del expresidente George H. Bush y madre de George W. Bush, también exmandatario.

Miércoles 18 de Abril de 2018

La ex primera dama de Estados Unidos Barbara Bush falleció a los 92 años de edad, informó ayer un portavoz de la familia. La señora Bush fue una de dos primeras damas que también fue madre de un presidente. La otra fue Abigail Adams, esposa de John Adams y madre de John Quincy Adams.

La amabilidad y la falta de pretensión de la señora Bush por momentos la volvieron más popular que su marido. Llevó su estilo de abuela a un desenfadado Washington y a menudo realizaba apariciones públicas con un collar de perlas falsas y mostrando sin vanidad su cabello blanco y sus arrugas. Se casó con George H.W. Bush en 1945. Tuvieron seis hijos y estuvieron casados más tiempo que cualquier otra pareja presidencial en la historia de EEUU.

Hija de un editor de revistas millonario de una pequeña ciudad del Estado de Nueva York, Barbara tenía 16 años cuando conoció a su futuro marido en un baile. Ambos se comprometieron poco antes de que él se marchara a luchar como piloto de aviones en la Segunda Guerra Mundial, y se casaron en el último año de la contienda, en 1945, cuando fue derribado en el Pacífico y volvió a casa. Ella dejó entonces sus estudios en el renombrado Smith College del Estado de Massachusetts.

A partir de entonces dedicó todas sus fuerzas y su tiempo a la familia y los objetivos políticos de su marido. Siguió a George en innumerables mudanzas por todo el mundo, ya que él se desempeñó como embajador ante la ONU, diplomático en China y director de la CIA antes de llegar a presidente en 1988. Nunca tiñó su cabello, que se volvió prematuramente blanco, y renunció al glamour a lo Jacqueline Kennedy.

De los debates políticos controvertidos prefería quedarse al margen, pero su influencia fue mucho más allá de la creación de un jardín de rosas en la Casa Blanca: Bush se comprometió en proyectos sociales como la lucha a favor de personas sin techo y enfermos de sida. En un hospital para pacientes con cáncer lavaba a los enfermos y se ocupaba de los moribundos. Y como primera dama se dedicó a promover que aprendieran a leer y a escribir los adultos analfabetos.

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