El Mundo

¿Exito o fracaso para el populismo de derecha en Europa?

Distintas interpretaciones sobre el desempeño de la candidata presidencial Marine Le Pen en la primera vuelta electoral del domingo.

Miércoles 26 de Abril de 2017

El desempeño de la ultraderechista Marine Le Pen como candidata del Frente Nacional (FN) para la presidencia de Francia en las elecciones del domingo pasado, en las que logró pasar a la segunda vuelta definitoria del 7 de mayo, puede interpretarse de distintas maneras. Algunos analistas se muestran aliviados ante el hecho de que, en realidad, Le Pen salió segunda en la primera vuelta, detrás del centrista Emmanuel Macron, candidato de su propio movimiento "En Marche!" (¡En Marcha!). Además, los resultados de Le Pen no fueron tan exitosos como indicaban encuestas. Por eso, algunos observadores consideran que lo que pasó el domingo en Francia implica una especie de amortiguación para las fuerzas nacionalistas y antieuropeas en el continente, de las cuales Le Pen es una representante destacada. En cambio, otros están horrorizados por el alza del apoyo a Le Pen y otros fundamentalistas. Lo cierto es que existen buenos argumentos para ambos puntos de vista, tanto para los que creen que el populismo de derecha está perdiendo peso como para los que siguen sosteniendo que éste aún tiene grandes posibilidades en Europa.

Los que creen en el desgaste

La ola populista en Europa ya pasó su punto más alto. Los resultados de las recientes elecciones en Austria, Holanda y ahora en Francia resultaron peores de lo esperado para los populistas de derecha. En Austria el ex líder de los Verdes Alexander van der Bellen, un reconocido europeísta, derrotó al candidato de FPO, Norbert Hofer, en las elecciones presidenciales de diciembre. En los comicios parlamentarios en Holanda el partido del populista de derecha Geert Wilders consiguió solo un 13 por ciento de los votos, por lo que obtuvo unas 20 bancas y no las 30 que pretendía. También Le Pen apareció en los sondeos durante mucho tiempo como la clara ganadora de la primera vuelta en Francia. Finalmente salió segunda detrás de Macron.

Mientras tanto, en Alemania, el partido Alternativa para Alemania (AfD) viene cayendo en las encuestas desde hace meses, desde un 14 por ciento de intención de voto en septiembre hasta un siete u ocho. Sumado a eso, por primera vez los ciudadanos europeístas y antinacionalistas salen a las calles masivamente para levantar sus banderas. Desde hace semanas la iniciativa "Pulse of Europe" ha movilizado a miles de europeos a favor de la Unión Europea (UE) y de una sociedad diversa y abierta al mundo.

A nivel de la Unión Europea, se puso en marcha un debate de reformas, en parte como efecto del "Brexit" (la división de Reino Unido de la UE), que podría disipar las posturas radicales en contra del bloque.

Por el éxito

Los populistas de derecha siguen en pie. Al obtener 7,6 millones de votos Marine Le Pen marcó un récord histórico para el FN, unos 800.000 más que en la elección regional de 2015. También Wilders creció en marzo en Holanda, aunque no tanto como se pronosticaba. Y Hofer obtuvo en Austria, al fin y al cabo, un para nada despreciable 46,2 por ciento de los votos.

En Francia, además de Le Pen, otras fuerzas críticas de la UE también lograron un apoyo considerable, como Jean-Luc Mélenchon, aunque su política de izquierda se distingue fuertemente de la de la líder de extrema derecha. El punto de contacto es el cuestionamiento a Bruselas y a los grandes partidos históricos de Francia.

Dicho de otro modo: una buena parte de los franceses está en contra de la política tradicional tanto de París como de Bruselas. El potencial de protesta es enorme y sigue estando disponible para ser capitalizado por la derecha.

Además, los populistas de derecha en Europa están conectados entre sí y se apoyan mutuamente. La líder de AfD Frauke Petry felicitó a Le Pen. La votación mostró que Francia, al igual que Alemania, "rechaza de forma clara el moho del estancamiento y la corrección política exagerada y quiere alternativas", dijo Petry tras la primera vuelta en Francia.

El líder de la Liga Norte italiana, Matteo Salvini, dijo que el resultado de Le Pen es "la victoria del pueblo contra las elites". El partido de extrema derecha griego Amanecer Dorado también festejó: "Ha comenzado un nuevo día para Francia y para Europa". El propio Wilders celebró el resultado de Le Pen como si ya fuera una victoria: "Vive La Victoire!" (Viva la victoria), escribió en francés.

En parte se trata de una retórica de campaña, pero de todos modos los populistas de derecha no parecen querer ceder. En Austria el líder del FPO Heinz-Christian Strache dijo tras la derrota en la elección presidencial: "No alcanzó por poco, pero ha llegado el momento".

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