El Mundo

Evo recibió a dirigentes de su partido e improvisó un acto en Buenos Aires

El gobierno argentino le había advertido a su llegada que debía abstenerse de hacer declaraciones, pero ayer cambió de posición.

Lunes 16 de Diciembre de 2019

El ex presidente de Bolivia Evo Morales reveló que sostuvo en Buenos Aires, adonde llegó refugiado la semana pasada, una reunión con dirigentes de su partido y de organizaciones afines con el objeto de "planificar" la campaña para las próximas elecciones presidenciales en su país. La reunión derivó en una acto, cuando Morales salió a un balcón de la casa del barrio porteño de Liniers donde se hacía la reunión y les habló a los que habían concurrido al lugar.

Cuando llegó al país el pasado jueves, Morales recibió una advertencia directa del canciller Felipe Solá: no debía hacer declaraciones políticas ni tener actividad política. Pero Morales desoyó esa directiva desde el mismo día de su llegada, cuando lanzó una serie de tuits contra el gobierno interino de su país. Ayer, el Gobierno argentino cambió esa tesitura.

En cualquier caso, Morales continuó con sus mensajes en Twitter pese a la advertencia oficial, y el sábado inició reuniones con dirigentes de su partido llegados desde Bolivia. "A un mes del golpe de estado en Bolivia, sostuvimos nuestra primera reunión en Buenos Aires con algunos dirigentes departamentales y nacionales de movimientos sociales, alcaldes, dirigentes del MAS (Movimiento al Socialismo, su partido) y asambleístas para hacer una evaluación política y planificar para la campaña", informó Morales en Twitter.

El ex mandatario, que llegó a Buenos Aires el jueves pasado y pidió refugio al gobierno argentino, fue designado por el MAS como su jefe de campaña para las elecciones, que aún no tienen fecha de realización.

Mientras tanto, el gobierno argentino aclaró que Morales no está impedido de emitir declaraciones políticas, pese a que el canciller Felipe Solá dijo el día de su llegada, el jueves pasado, que le habían pedido que no las hiciera- debido a que está en el país como refugiado y no como asilado. Ayer, en entrevista al diario La Nación, el jefe de Gabinete Santiago Cafiero desautorizó a Solá y explicó que Morales puede tener actividad política porque no es asilado político sino refugiado

"El refugiado tiene los mismos derechos que un ciudadano argentino, con lo cual tiene libertad de expresión, de declarar, de pensar y decir lo que quiera; nosotros no le vamos a restringir sus libertades", afirmó Cafiero, en entrevista publicada por el diario porteño.

Parlamentarios del MAS consultaron al gobierno interino de Bolivia si podían viajar a visitar a Morales, reveló el diario El Deber, de Santa Cruza. "Les explicamos que mientras no violen la ley y la Constitución pueden transitar libremente", dijo el ministro de Gobierno, Arturo Murillo. Morales pretendía reunirse con los presidentes de ambas cámaras del Parlamento y los jefes de bancada, pero hasta ahora no asistirán, revelaron en La Paz fuentes del MAS.

El líder cocalero Andrónico Rodríguez fue fotografiado el viernes mientras hacía los trámites migratorios antes de volar hacia Argentina. También partió hacia Buenos Aires la senadora Adriana Salvatierra, ex presidenta del Senado, junto a las diputadas Sonia Brito, Juana Quispe y Valeria Silva, todas del ala radical del MAS. Pero en el MAS hay otro sector, más moderado, liderado por la nueva presidenta de la Cámara Alta, Eva Copa, el secretario del Senado, Omar Aguilar, y otros legisladores, que apoyan la gestión mediadora de la Unión Europea, la ONU y la Iglesia católica. Es manifiesto desde la elección de nuevas autoridades en el Congreso y la votación por el MAS de la ley que habilitó a convocar elecciones al gobierno de Añez que en el partido existen posiciones disidentes respecto a Morales. Copa y otros dirigentes han salido públicamente a diferenciarse de Morales, quien no podrá competir en las elecciones. Una disposición que está contenida en la ley de convocatoria que votó el propio MAS. Esa votación evidenció que en el partido hay legisladores que quieren abrir otra etapa, ya sin la tutela de Morales.

Aunque ni Morales ni su entorno lo admitan, el MAS quedó muy golpeado tras las denuncias de fraude en las elecciones del 20 de octubre y las protestas que despertaron. Ahora intenta recuperar iniciativa, frente a líderes de derecha que se fortalecieron y van a competir por la presidencia, como el líder del Comité Cívico de Santa Cruz Luis Fernando Camacho, además del ex candidato Carlos Mesa, quien habría sido la víctima principal del cuestionado escrutinio oficial que dio ganador a Morales el 21 de octubre.

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