El Mundo

Evo Morales suma la llamada "democracia comunal" a su cuarta candidatura

Esta semana el Tribunal Constitucional lo habilitó, pese a que la Carta Magna lo prohíbe y a que perdió un referendo consultivo sobre el tema

Domingo 03 de Diciembre de 2017

El presidente de Bolivia, Evo Morales, recibió esta semana vía libre para tratar de imponer su modelo de "democracia comunal", en el que las decisiones se toman "por consenso", después de que el Tribunal Constitucional Plurinacional autorizara la reelección indefinida. El mandatario indígena y dirigente de los cocaleros, de 58 años, quedó de esta forma habilitado para presentarse como candidato para un cuarto mandato presidencial en las elecciones de 2019.

El 10 de noviembre pasado, Morales sorprendió al anticipar su modelo de "democracia comunal" en reemplazo de lo que llamó la actual "democracia occidental", con un sistema de mayorías y minorías. "Que no haya votación (elecciones) porque existen mayorías y minorías", propuso Morales. "Yo vengo del movimiento indígena, donde todo se aprueba por consenso. Así es en las reuniones, concentraciones, en el ayllu (grupo familiar), en la comunidad", afirmó. Sin embargo no abundó más en público con ulteriores precisiones sobre su modelo de "democracia comunal", algo que ya se practica al interior de su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS).

La habilitación de Morales y de su vicepresidente, Alvaro García Linera, se hizo con la invocación del artículo 23º de la Convención Americana de Derechos Humanos, que señala que todos los ciudadanos gozan de los derechos y oportunidades de "votar y ser elegidos en elecciones periódicas auténticas". De esta forma, Morales logró ser habilitado para su posible reelección en 2019 pese a que la Constitución boliviana se lo impedía y a que la propuesta para ello había sido rechazada en un referéndum popular celebrado el 21 de febrero del año pasado. Morales accedió por primera vez a la presidencia el 22 de enero de 2006 con la anterior Constitución. Durante su gobierno convocó a una Asamblea Constituyente, que elaboró una nueva Carta Magna que entró en vigor en febrero de 2009. Su primer mandato con la nueva Constitución se inició en 2010 y se prolongó hasta 2015. En ese marco fue reelegido por "única vez" para el período 2015-2020.

Todas las encuestas difundidas en los últimos meses sitúan a Evo Morales como favorito para ganar en las elecciones de 2019, tal como ocurrió en 2005 cuando venció con un 53,74 por ciento; en 2009 con 64,22 por ciento y en 2014 con 61,36 por ciento. El fallo del Tribunal Constitucional fortalece al MAS, que quiere volver a ganar en las urnas en 2019, y sorprendió a la oposición que no logra articular un frente de unidad sólido y con aspiraciones. El líder de la oposición boliviana, el empresario Samuel Doria Medina, de la centroderechista Unidad Nacional (UN), lamentó el fallo y lo calificó como un "golpe de Estado". "Se ha consumado un golpe de Estado contra la democracia y (el fallo) ha ido contra la opinión de la mayoría de los bolivianos, que se expresó en el referéndum del 21 de febrero de 2016", en el cual se rechazó la reelección presidencial, dijo Doria Medina.

"El fallo sobre el derecho preferente del presidente para volverse a postular confirma el diagnóstico de agonía terminal de la Justicia boliviana. Ya no se trata sólo de la sumisión del máximo órgano judicial a otro poder del Estado. No. La cosa es más grave: es la subordinación de la Justicia a la estrategia electoral de un partido", comentó el analista político Wálter Mur. También apuntó que la habilitación de Morales encuentra "a una oposición que difícilmente se articula por propia voluntad". Hernán Terrazas, ex ministro de Jorge Quiroga, por su parte, dijo que el polémico fallo "destruyó la democracia" en Bolivia. Pero instó a los opositores a que "sus líderes encabecen la resistencia y señalen el camino de la recuperación democrática".

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