ETA reapareció en vísperas de una reunión entre Rodríguez Zapatero e Ibarretxe
La organización separatista vasca ETA reapareció anoche con un nuevo coche bomba, en vísperas de una reunión entre el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente regional vasco, Juan José Ibarretxe, quien busca un acuerdo para celebrar una consulta popular sobre el futuro político del País Vasco.

Lunes 19 de Mayo de 2008

Madrid.- La organización separatista vasca ETA reapareció anoche con un nuevo coche bomba, en vísperas de una reunión entre el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente regional vasco, Juan José Ibarretxe, quien busca un acuerdo para celebrar una consulta popular sobre el futuro político del País Vasco.

Se trata del segundo atentado de ETA con coche bomba en menos de una semana, tras el ataque sin previo aviso del pasado miércoles a una casa cuartel de la localidad alavesa de Legutiano, que causó la muerte al guardia civil Juan Manuel Piñuel.

Esta vez, un llamado en nombre de ETA, a las 23.55 hora local (19.55 de Argentina), advirtió a la asociación de ayuda en carretera (DYA) de Vizcaya que una camioneta bomba estallaría en el plazo de una hora en el paseo marítimo del municipio de Getxo, junto al Real Club Marítimo del Abra, a 14 kilómetros de Bilbao.

La policía tuvo tiempo de desalojar la zona, colindante con el barrio residencial Las Arenas, donde viven importantes empresarios y políticos vascos, por lo que no se produjeron heridos, indicaron a Télam fuentes del departamento vasco de Interior.

El estallido de la camioneta bomba -una Citroen Berlingo- cargada con 60 kilos de explosivos provocó importantes daños materiales, especialmente en la fachada del edificio del Club Marítimo, mientras la onda expansiva afectó los cristales de las viviendas del vecindario, añadieron las fuentes consultadas.

El consejero de Interior del gobierno vasco, Javier Balza, indicó hoy que la bomba estaba “direccionada” hacia el Club Marítimo con el objetivo de causar el “mayor daño posible”.

La potente explosión -atribuida a una especie de barril metálico de cerveza colocado en el interior de la camioneta- provocó un cráter de 2 metros de diámetro y 30 centímetros de profundidad.

Tras el atentado de Getxo, el ministro del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró hoy que ETA tiene “necesidad de poner bombas y perpetrar asesinatos” porque “su entramado se desquebraja” y “tiene dificultades internas”.

El nuevo golpe de la organización separatista se produce horas antes de la reunión que Zapatero y el lehendakari (presidente regional vasco) mantendrán mañana en La Moncloa -sede del Ejecutivo español-, y que ETA pretende condicionar para no quedar fuera del juego político.

Tras condenar el atentado, la vocera del gobierno vasco, Miren Azkarate, aseguró hoy que ETA no impedirá que el pueblo vasco siga su camino ni anulará el diálogo político.

“Es la hora de la política y precisamente por eso, para poner a ETA en su sitio y demostrar que los acuerdos son posibles, es para lo que el lehendakari va mañana a Madrid”, dijo Azkarate en conferencia de prensa.

“El lehendakari está convencido de que es posible el acuerdo, sino no iría”, añadió la vocera del gobierno vasco, mientras desde el Ejecutivo español ya advirtieron a Ibarretxe que su propuesta “soberanista” no será aceptada porque no cabe en la Constitución.

En ese sentido, el líder de la oposición, Mariano Rajoy, afirmó hoy que dará su apoyo al gobierno en la lucha contra ETA si Zapatero “simplemente dice no” a la pretensión de Ibarretxe de celebrar una consulta popular sobre el futuro político del País Vasco.

En tanto, el secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, dijo hoy a la radio Cadena Ser que Zapatero le dirá a Ibarretexe que primero debe buscar un acuerdo en el País Vasco entre los representantes de las grandes sensibilidades del país, es decir, nacionalistas y no nacionalistas, antes de celebrar una consulta que calificó de “ilegal”.

En una entrevista publicada hoy por El Periódico de Cataluña, Ibarretxe asegura que no cuenta con un “Plan B”, ya que está “absolutamente convencido de que es posible alcanzar un pacto y presentar al Parlamento vasco un acuerdo firmado por ambos presidentes (él y Zapatero).

Con ese acuerdo aspira a abrir la puerta con dos mensajes: “Uno a ETA, para decirle que si abandona la violencia para siempre se abrirá una negociación no política, y otro mensaje a los partidos para encargarles que trabajen en un acuerdo político”, explicó.
El lehendakari pretende que la base del acuerdo político sea el “preacuerdo de Loiola alcanzado durante la tregua entre el gobierno y ETA -el 26 de octubre de 2006- entre el Partido Nacionalista Vasco (PNV), los socialista vascos, y la ilegalizada Batasuna.

Este acuerdo establece el reconocimiento de Euskal Herria (País Vasco) -siete territorios de España y Francia, con Navarra incluida-, creación de un órgano institucional común entre Euskadi y Navarra, y referendo sobre el acuerdo. (Télam).-