Miles de estudiantes comenzaron a congregarse hoy en las principales ciudades chilenas para marchar contra las propuestas tributarias y educativas del presidente Sebastián Piñera, de centro derecha.

Miles de estudiantes comenzaron a congregarse hoy en las principales ciudades chilenas para marchar contra las propuestas tributarias y educativas del presidente Sebastián Piñera, de centro derecha.
“Los planteamientos del gobierno tienen problemas de forma y de fondo y se hizo de espaldas a los actores involucrados”, reclamó el presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC), Noam Titelman.
En ese contexto, el ministro de Educación, Harald Beyer, valoró los esfuerzos desplegados por la autoridad para satisfacer las demandas estudiantiles, en la antesala del discurso a la Nación que realizará Piñera el 21 de mayo ante el Congreso Pleno.
Los jóvenes, que en 2011 encabezaron una ola de 6.000 protestas, exigen educación gratuita y de calidad, debido a que en Chile la formación pública universitaria es pagada en miles de dólares anuales.
“¡A ver, a ver! ¡¿quién tiene la batuta?!”, gritaron las filas de colegiales y universitarios a cuadras del palacio presidencial de La Moneda, recordando que el año pasado el apoyo al gobierno cayó 40 por ciento por las manifestaciones.
En Chile, país con un producto per capita de 16.000 dólares por paridad de compra, el sistema educativo repite las inequidades sociales y de distribución del ingreso.
Por ejemplo, el promedio de los jóvenes pobres de hasta 24 años no termina su educación escolar. En comparación, los jóvenes más ricos a esa edad suman dos años de educación superior, según cifras oficiales.
Estos resultados inciden en toda la vida de los jóvenes. Quienes sólo completan el colegio, reciben salarios de 600 dólares, mientras que los jóvenes con formación universitaria captan 2.500 dólares, según estudios del gobierno.
Las protestas estudiantiles, que coincidieron los últimos meses con movilizaciones sociales, civiles y regionales, tienen como telón de fondo los comicios municipales de octubre y presidenciales de 2013.



Por Nicolás Maggi