El Mundo

Estados Unidos pidió mantener la presión sobre Norcorea

El presidente de EEUU Barack Obama reafirmó la estratégica alianza de su país con Japón y Corea del Sur para frenar el armamentismo atómico de Pyongyand.

Viernes 01 de Abril de 2016

La cuarta cumbre sobre seguridad nuclear, convocada por el presidente Barack Obama, comenzó ayer en Washington con las preocupaciones centradas en Corea del Norte, país objeto de reuniones de alto nivel entre Estados Unidos, Japón, China y Corea del Sur. La jornada arrancó con una reunión tripartita entre Obama, el premier de Japón, Shinzo Abe, y la presidenta de Corea del Sur, Park Geun-Hye. Al fin de ese encuentro, Obama dijo a la prensa que es necesario “hacer respetar firmemente las duras medidas de seguridad adoptadas por la ONU” contra Pyongyang, que realizó pruebas nucleares y de misiles consideradas provocadoras. “Estamos unidos en nuestros esfuerzos para contener y defendernos de las provocaciones norcoreanas, y tenemos que trabajar juntos para alcanzar este desafío”, dijo Obama. Ese país realizó una prueba nuclear en enero, y en febrero hizo experiencias exitosas con un cohete de largo alcance, en un escenario que provocó preocupación en todo el sudeste asiático. Washington y Seúl inclusive ya iniciaron discusiones sobre la eventual instalación en suelo surcoreano del sofisticado sistema antimisiles estadounidense THAAD.
  Obama también se reunió con el presidente de China, Xi Jinping. La Casa Blanca se propone mantener las presiones sobre Corea del Norte, de forma de hacer aumentar el costo económico y diplomático por la decisión de Pyongyang de ignorar las llamadas internacionales en favor de una suspensión de sus pruebas nucleares. Para el gobierno estadounidense, China tiene un papel fundamental en las sanciones contra Corea del Norte, y muy especialmente en convencer al gobierno de Pyongyang a moderar su agresiva retórica hacia la región. En contrapartida, Pekín no esconde su preocupación por la instalación del sistema THAAD en Surcorea. Obama y Xi discutieron además la situación en el Mar de la China Meridional, donde Pekín busca extender su influencia, algo que preocupa vivamente a la Casa Blanca.

Bomba sucia. Por otra parte, la presencia que acaparó atenciones ayer en Washington fue la del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan. Opositores y miembros de su equipo de seguridad presidencial protagonizaron choques sin mayores consecuencias en las proximidades del instituto Brookings, donde el dirigente turco debía pronunciar una conferencia sobre seguridad.
  Esta cuarta cumbre de seguridad nuclear se realiza también bajo la preocupación de que grupos radicales como el Estado Islámico (EI) puedan obtener una “bomba sucia” (de dispersión radioactiva). Las primeras consultas entre los jefes de Estado y de gobierno comenzaron ayer con la llegada de las delegaciones de más de 50 países.

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