El Mundo

España va a las urnas para decidir entre la izquierda y la derecha

En nuevas elecciones anticipadas, el socialista Pedro Sánchez apuesta a formar mayoría, pero el bloque de derecha también tiene chances.

Domingo 28 de Abril de 2019

Los españoles acuden hoy a una cita decisiva con las urnas para decidir entre un gobierno de izquierda encabezado por el gobernante socialista Pedro Sánchez o un giro hacia la derecha, que busca recuperar el poder perdido hace 10 meses en una maniobra en el Parlamento. La performance del ultraderechista Vox será especialmente seguido por todos los analistas, dado que es el factor más rupturista y cargado de incertidumbre en estas elecciones anticipadas. España vive en una situación de inestabilidad política constante desde las elecciones, también anticipadas, de diciembre de 2015, que dieron como resultado un inédito reparto del voto en cuatro opciones. Ahora, se sumaría una quinta opción, el citado Vox. De ahí que las expectativas sean enormes.

La incertidumbre en torno al alcance del voto oculto o vergonzante a Vox, partido que emerge con fuerza al calor del conflicto secesionista de Cataluña y en sintonía con los movimientos de extrema derecha que recorren Europa, hace que los resultados sean más impredecibles que nunca. Los sondeos internos de los partidos (está prohibido publicar encuestas desde la semana pasada), las advertencias de la prensa internacional, así como la demostración de fuerza del partido de su líder, Santiago Abascal, abren la posibilidad de que las tres opciones de la derecha, PP, Ciudadanos y Vox, puedan lograr la mayoría de los escaños y por lo tanto formar gobierno.

El presidente saliente, el líder socialista Pedro Sánchez, es el favorito a ganar hoy, pero tendría que formar un gobierno de coalición o buscar apoyos externos para su investidura, ya que su Partido Socialista (PSOE) se quedaría lejos del umbral de 175 escaños que marca la mayoría absoluta en un Congreso con 350 sillas.

Para mantenerse en el poder, Sánchez dijo que está dispuesto a "colaborar" con la izquierda dura de Unidas Podemos, que lidera Pablo Iglesias, aunque no sería suficiente, dado el retroceso electoral que se descuenta de esta formación radical, y por tanto también tendría que recabar el apoyo de los secesionistas catalanes y nacionalistas vascos.

Es por eso que el candidato del PSOE cerró su campaña pidiendo una "mayoría clara" para "frenar a la derecha y los ultras" y "no tener que depender de los independentistas", debido a que, de lo contrario, la situación puede derivar en un nuevo bloqueo y la repetición de las elecciones. España vive en un círculo vicioso desde aquellas elecciones de diciembre de 2015, cuando el electorado se dividió en cuatro e hizo muy difícil la faena al entonces gobernante Mariano Rajoy. Apenas seis meses después, en junio de 2016, Rajoy debió convocar nuevamente a elecciones pero se repitió el resultado y a duras penas pudo formar gobierno. Hace 10 meses, en junio de 2018, Sánchez realizó una hábil maniobra en el Congreso y logró destituir a Rajoy y hacerse del Ejecutivo. Pero nunca tuvo los votos propios suficientes; al contrario, el PSOE bajo Sánchez ha conocido sus mínimos históricos.

La otra opción es que el Partido Popular (PP), el liberal Ciudadanos y Vox alcancen la mayoría absoluta. Si bien las últimas encuestas habían alejado esa posibilidad, la disputa agresiva de todos los partidos por el voto de los indecisos, que se sitúa en el 40 por ciento, reavivó esa chance.

El joven líder del PP, Pablo Casado, ha visto cómo su hegemonía se veía amenazada tanto por el centro liberal (Ciudadanos) como por la extrema derecha de Vox. Casado abrió la puerta a un gobierno de coalición a Vox, algo mal visto por el otro eventual socio, Ciudadanos.

Vox fue la revelación en las elecciones regionales de Andalucía de diciembre al obtener 12 diputados, que fueron la llave para que el PP y Ciudadanos formaran un gobierno de coalición que desplazó del poder a los socialistas después de 36 años. Sin embargo, Vox no entró en el Ejecutivo andaluz, algo que ahora Casado ofrece a Abascal. El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, nunca mencionó a Vox y, por el contrario, se centró en la caza del votante socialista que se opone a que Sánchez haga gestos a favor de los independentistas. Los socialistas y Ciudadanos podrían s formar una coalición bipartidista, pero sus diferencias sobre Cataluña hace que sea prácticamente imposible que lleguen a un acuerdo.

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