España: Sánchez y Feijóo apuestan a sumar socios para formar nuevo gobierno
El desafío es muy difícil para ambos, en especial para el líder del PP, cuyo aliado Vox perdió 19 escaños. El fantasma del "bloqueo", presente

Lunes 24 de Julio de 2023

España vivió un lunes de resaca electoral y sobre todo de dudas y explicaciones al público de lo que había ocurrido en las urnas. Los títulos de los principales diarios indicaban una situación que evoca los años del “bloqueo” que padeció España hasta 2019, cuando se iba de elección en elección sin que ninguna formación lograra una mayoría sólida. En las elecciones generales del domingo ganó el Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo, pero por poco, y su socio de ultraderecha Vox sufrió una fuerte caída de votos que prácticamente deja a ambos partidos fuera de carrera para formar nuevo Ejecutivo. Pedro Sánchez, el caudillo del socialismo “salvó la ropa” con un segundo puesto mucho mejor de lo esperado, y ahora espera negociar un nuevo gobierno con la izquierda radical vasca y catalana. Pero no le será nada fácil. Es esto o ir de nuevo a elecciones anticipadas antes de fines de año, según señalan todos los analistas.

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Pedro Sánchez en la ejecutiva del PSOE celebró el segundo puesto como una victoria. "Nos daban por muertos", comentó.

Este lunes, Pedro Sánchez y su rival de derecha, Alberto Núñez Feijóo, dieron los primeros pasos para buscar voluntades que le permitan formar un gobierno de coalición. Pero por la tarde se sabía que el nacionalismo vasco tradicional del PNV rechazaba formar parte de un gobierno del PP con Vox de socio de coalición. Esta negativa dejó de hecho a Feijóo sin opciones, salvo ir al pie de Sánchez, tal como hizo durante el día. Pese a que su campaña electoral se centró en “terminar con el sanchismo”.

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de Sánchez salió segundo en las elecciones detrás del PP, pero quedó más cerca de retener el poder entablando alianzas con otras fuerzas que le permitan llegar a la mayoría en el Congreso, que se renovó en los comicios y que ahora deberá designar a un nuevo presidente de gobierno. La victoria relativa del PSOE de Sánchez consistió en retener su electorado (sumó dos diputados) y en el buen desempeño de su socio de coalición, Sumar. Sánchez, que descartó desde la noche del domingo que se deba ir a elecciones anticipadas, se aboca a negociar con los radicales de Bildu (ex brazo político de ETA) y dos pequeños partidos catalanes, el tradicional Esquerra Republicana (ERC) y Junts, liderada por el ex presidente catalán y prófugo de la Justicia Carles Puigdemont. Feijóo lo dijo con despecho: Sánchez, para formar nuevo gobierno deberá aliarse con los herederos de ETA y un prófugo de la Justicia. Puigdemont impulsó un referendo de independencia en Cataluña que era claramente ilegal en octubre de 2017. Desde entonces está prófugo por delito de “sedición”. Aunque esta figura fue eliminada del Código Penal por iniciativa de Sánchez a pedido de ERC. Sin embargo, se mantienen otros cargos contra Puigdemont y este sigue prófugo. Ayer los fiscales españoles renovaron un pedido de nuevas órdenes de captura contra el líder catalán. Junts, por su lado, planteó oficialmente a Sánchez que un apoyo parlamentario a su futuro Ejecutivo implica conceder la “autodeterminación y amnistía”, a Cataluña y a todos los procesados y detenidos por el proceso de 2017. Así que si finalmente hay un nuevo Ejecutivo de Sánchez será haciendo concesiones importantes, tanto a los separatistas catalanes como a los ex etarras vascos. Un trago difícil de pasar para el PSOE y para muchos votantes independientes.

Climas opuestos

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Feijóo presidió la reunión "reglamentaria" de la cúpula del PP al día siguiente de las elecciones. Sus opciones no son buenas.

Este lunes, tanto Sánchez como Feijóo se reunieron con las cúpulas de sus partidos horas después de la noche electoral para debatir las estrategias y las posibles alianzas. Sánchez festejó: “Nos daban por muertos, y aquí estamos”, dijo ante la reunión de la cúpula del PSOE en Madrid. Y se mostró optimista sobre que podrá formar nuevo Ejecutivo. “España es una democracia parlamentaria, son sus plazos y procedimientos. Esta democracia encontrará la fórmula de la gobernabilidad”, agregó quien ha estado en el poder desde 2018.

El PP obtuvo 136 bancas, 47 más que en el Congreso saliente. Un buen resultado. Pero Vox sumó 33 bancas, 19 menos que en las elecciones de 2019. Juntos suman 169 escaños, aún lejos de la mayoría absoluta de 176 en un Congreso de 350 escaños. Por su lado, el PSOE sacó 122 bancas, dos más que en la legislatura anterior, en la que gobernó en una alianza con el partido de izquierda radical Podemos y luego con Sumar, cuando el primero colapsó. Sumar, que absorbió a Podemos, sacó 31 bancas. Junto al PSOE, tienen 153 escaños.

El vasco PNV negó de plano que pueda sumarse a un gobierno del que sea parte Vox y Feijóo se quedó sin opciones El vasco PNV negó de plano que pueda sumarse a un gobierno del que sea parte Vox y Feijóo se quedó sin opciones

Sánchez podría estirarse a 167 bancas si agrega el apoyo de Esquerra Republicana (ERC, siete escaños), al vasco proetarra Bildu, que se quedó con seis, y al tradicional Partido Nacionalista Vasco, (PNV) con cinco, a lo que podría sumar el Bloque Galego, con una. Serían 167, 9 menos del umbral exigido. Hasta ahora Sánchez gobernó con el apoyo parlamentario de ERC, Bildu y PNV. Pero Junts no puede sumarse así nomás. Según la RTVE, “Junts sería la única opción, pero no parece muy factible que el partido del prófugo Puidgemont vaya a votar a favor. Durante la legislatura que acaba su posición ha sido de confrontación absoluta al PSOE”. Ayer, los de Junts usaron tonos de ultimátum: “Un referéndum acordado y vinculante”, exigieron. Pero “ahora mismo no vemos la investidura (de Sánchez) por ninguna parte”.

En el PP las cosas están si se quiere aún peores, dado que por fuera de Vox se le hace imposible avanzar luego de la negativa frontal del PNV. Por ahora se queda en 169 bancas. Sin embargo, aún faltan escrutar muchas boletas enviadas por Correo.

Los resultados fueron parejos. La derecha se quedó corta de escaños para formar Ejecutivo sin negociar Los resultados fueron parejos. La derecha se quedó corta de escaños para formar Ejecutivo sin negociar

El nuevo Congreso asumirá en poco menos de un mes. El rey Felipe VI debe proponer un candidato a jefe de gobierno, que en una primera “votación de investidura” debería lograr el apoyo de la mayoría absoluta de 176 votos para ser ratificado en el cargo. De lo contrario, podrá someterse a una segunda votación 48 horas más tarde, en la que necesitará solo una mayoría simple para convertirse en primer ministro. Sánchez apuesta a esta segunda votación con los apoyos previstos de sus aliados catalanes y vascos y la abstención del separatista Junts. Feijóo sumaría dos votos más que su adversario, pero tendría el voto negativo de Junts y de casi todos los partidos regionales. Pero todo esto puede cambiar: hay semanas de intensas negociaciones por delante. La “rosca” no es un invento argentino, por cierto.

El voto en el exterior definiría 9 escaños

Los resultados finales dejan 9 escaños en disputa por menos de 2.000 votos, a la espera del recuento del voto exterior. Hay 7 provincias en las que esos 9 escaños pueden cambiar de manos. El PP está a 363 votos de arrebatar un escaño a Junts en Girona, y por 428 votos otro escaño a Vox en Cantabria. A su vez, Vox está a 1.287 votos de quitar un escaño a PSOE en Albacete, y este a 1.298 votos de ganar un escaño a Junts en Tarragona. La lista es mucho más extensa, hasta llegar a los 2.000 votos de distancia.