Viernes 29 de Septiembre de 2023
El líder del Partido Popular (PP) español, Alberto Núñez Feijóo, no logró, como se preveía, los apoyos suficientes para ser consagrado presidente del gobierno en la segunda votación en el Congreso, por lo que el socialista Pedro Sánchez iniciará ahora las negociaciones para mantenerse en el Ejecutivo, un camino que emprenderá condicionado por las exigencias de los imprescindibles votos de los catalanes, que piden una amnistía y un referendo independentista. Exigencias que para la Justicia española y muchos constitucionalistas violan la Constitución española. Al punto que el más importante negociador catalán, Carles Puigdemont, permanece prófugo de la Justicia española.
El gobernante socialista Pedro Sánchez irá a ver al rey Felipe VI el lunes próximo. Este le encargará formar gobierno. Habrá dos meses para alcanzar ese objetivo, caso contrario España irá a nuevas elecciones anticipadas a mediados de enero próximo. España vive desde hace años en una permanente crisis política, con elecciones anticipadas y Legislaturas que no alcanzan a cumplir una fracción de su duración prevista. Esta inestabilidad terminó, primero, con el tradicional bipartidismo español (PSOE-PP), dando lugar a mayor protagonismo a formaciones menores, como Vox y antes Ciudadanos en la derecha y centroderecha, y Podemos, en la izquierda. Ahora Ciudadanos desapareció por completo del escenario y Podemos se ha visto reducido a ser un apéndice de una nueva formación de izquierda, Sumar, que cogobierna con el PSOE de Sánchez.
En paralelo, el "Parlament" catalán aprobó un proyecto que propone condicionar a Sánchez a que “se comprometa a trabajar para hacer efectivas las condiciones” para celebrar un referendo de independencia de Cataluña. La iniciativa cayó como un balde de agua fría en los partidos socialistas de la región y también en el español, que prefieren mantener bajo perfil las negociaciones que Sánchez está dispuesto a mantener para formar gobierno.
Aprovechando los emplazamientos públicos de los catalanes separatistas, un enfático Feijóo se plantó frente a Sánchez para intentar arrancarle respuestas acerca de los reclamos catalanes. En el tramo más tenso de la sesión, le reclamó al jefe de gobierno: “Tenga el valor de decir lo que España va a tener que soportar si usted vuelve a ser presidente del Gobierno”. “Ya no hay posibilidad de triunfo para ningún candidato, aunque logre la presidencia, porque no existe ningún éxito posible en el engaño”, disparó Feijóo, tras recalcar que no se ha pedido “consentimiento” a los españoles para una amnistía o un referendo para Cataluña. “¿Amnistía sí o no? Yo digo no ¿Referendo sí o no? Yo digo no. ¿Usted, señor Sánchez?”, insistió. El objetivo político de Feijóo con sus dos votaciones perdidas es, paradójicamente, quedar como jefe indiscutible de la futura oposición a un segundo gobierno de Sánchez, ahora en compañía de los separatistas catalanes y los nacionalistas extremistas vascos.
Feijóo pidió al partido socialista PSOE que "no sea tránsfuga de sus principios y de la Transición española". Para él, apelar a la conciencia es "apelar a la integridad personal y política". "No admitiremos que nos pidan a nosotros luego lo que ustedes no han querido darle al partido más votado", por el PP. De esta manera, el líder del PP zanjaba el debate sobre si los populares deben abstenerse o no ante el intento de investidura de Pedro Sánchez. Feijóo acusó a los socialistas de haber engañado a los españoles presentándose a las elecciones con unos compromisos sobre el desafío independentista que ahora se dispone a sepultar.
Feijóo obtuvo este viernes 172 votos a favor sobre 350 -los del PP, Vox y dos pequeños partidos-, mientras que su candidatura fue rechazada por otros 177 diputados del Partido Socialista, la extrema izquierda y formaciones regionalistas.
El debate de investidura en el Congreso comenzó el martes y la primera votación al día siguiente culminó con 172 votos a favor y 178 en contra. Para imponerse en esa primera instancia necesitaba una mayoría de 176, mientras que para la de este viernes alcanzaba con más votos positivos que negativos.
La de Feijóo fue la cuarta investidura fallida de la democracia española. Sánchez lo vivió en dos oportunidades, en 2016 y 2019, y Mariano Rajoy perdió la votación también en 2016.
Conocido el resultado final, “el rey Felipe VI iniciará este lunes la segunda ronda de contactos con los grupos parlamentarios de cara a la formación de gobierno”, informó el palacio real.
Tras la votación, Feijóo se ha mostrado satisfecho del desarrollo del debate, pese a no haber contado con los votos suficientes: "Ha merecido la pena", ha dicho a la prensa en los pasillos del Congreso.