Viernes 07 de Abril de 2023
La escalada bélica entre Israel y los palestinos y sus enemigos exteriores no se detiene. Este viernes por la noche, un turista italiano fue atropellado y murió en el paseo marítimo de Tel Aviv, en un atentado perpetrado por un árabe-israelí con un auto lanzado contra los turistas. Fue el último de los atentados palestinos contra civiles israelíes. Horas antes, un atentado palestino en Cisjordania dejó a dos jóvenes mujeres asesinadas a tiros. Previamente Hamás había lanzado cohetes desde el sur del Líbano, agresión que Israel respondió con pesados bombardeos. Hamás, Hezbolá e Irán estarán detrás de esta escalada.
En el último atentado en Tel Aviv, también hubo al menos cinco heridos, todos atropellados, entre ellos otro italiano y tres británicos. El terrorista, que una vez fuera del coche intentó disparar contra la multitud, fue abatido por guardias de seguridad. La zona donde se produjo el ataque es muy popular entre los turistas, que acuden durante las vacaciones de Semana Santa. Los grupos extremistas palestinos Hamás y Yihad Islámica no dejaron de expresar su satisfacción por el atentado, que calificaron de “operación de alto nivel”.
Israel, tras bombardear Gaza y Líbano, hizo una llamada a filas de reservistas y reforzó las tropas en los Territorios, un claro mensaje a Hamás, Hezbolá e Irán. La tensión se vio agravada por otro atentado palestino en Cisjordania, con el asesinato de dos jóvenes hermanas (21 y 16 años) y graves heridas de su madre (48 años) en una carretera. En Jerusalén, en la Explanada de las Mezquitas, la situación parece pender de un hilo, aunque de momento no se han producido incidentes graves, y la policía sigue vigilando el lugar.
Tras la lluvia de cohetes lanzados por Hamás desde Gaza y el sur de Líbano, Israel respondió alcanzando tres emplazamientos en ese país y más de diez en la Franja de Gaza. Destruyó dos túneles y varias posiciones. A la vez, el ejército libanés anunció que había desmantelado una plataforma de misiles de Hamás. La respuesta de Israel pareció detenerse por el momento y según los analistas parece limitada, teniendo en cuenta la fuerte presión internacional para “apagar el fuego”.