El Mundo

En pleno deshielo, los comunistas cubanos definen su legado

Los comunistas cubanos celebran desde hoy una cita que debe ser crucial para definir en los próximos años el legado de la generación histórica del castrismo.

Sábado 16 de Abril de 2016

Los comunistas cubanos celebran desde hoy una cita que debe ser crucial para definir en los próximos años el legado de la generación histórica del castrismo. Unos 1.000 militantes del Partido Comunista de Cuba (PCC) se reunirán durante cuatro días para su séptimo Congreso, el principal cónclave de la única formación política que rige los destinos de la isla caribeña desde hace más de cinco décadas. El Congreso del PCC tiene lugar en un momento histórico para Cuba, en medio del deshielo con su antiguo enemigo ideológico, Estados Unidos, y con la isla sumida de lleno en el proceso de reformas de mercado que impulsa Raúl Castro desde hace varios años. Oficialmente, la reunión a puerta cerrada del único partido autorizado en la isla debe “dar continuidad” al congreso previo, en el que se acordó en 2011 la apertura económica.

   Las expectativas, sin embargo, apuntan también más allá. “Este es un Congreso muy importante”, considera el analista cubano Carlos Alzugaray. “Es el último congreso que se produce en vida de la generación histórica” y debe “dejar más o menos inscrito lo que (ésta) deja como legado”, dice Alzugaray. Otros observadores creen que el Congreso podría terminar de allanar el camino para un relevo en la envejecida cúpula de poder del castrismo. Raúl Castro ya habló de un posible cambio constitucional en febrero de 2013, cuando anunció que dejaría el poder al final de su segundo mandato de cinco años, en 2018. El menor de los Castro asumió la presidencia en 2006, inicialmente de forma interina, después de que una enfermedad forzara entonces a su hermano Fidel a dejar el poder tras casi 50 años. Otras expectativas de cara al Congreso apuntan a normas que apuntalen las reformas de mercado. Alrededor de medio millón de los 11 millones de cubanos trabajan en tanto en el sector privado. El gobierno centra asimismo gran parte de sus esfuerzos actuales en atraer inversiones extranjeras para intentar reflotar la maltrecha economía cubana.

Si debate público. La organización del séptimo Congreso del PCC, por otro lado, generó críticas de los propios comunistas cubanos, que se quejan de la falta de debate público sobre los temas de la cita partidista, como había sido el caso en 2011, cuando los contenidos del cónclave fueron presentados meses antes a la militancia. Muchas de la conjeturas de las últimas semanas giraron finalmente en torno a la cercanía del Congreso con la visita que el presidente estadounidense, Barack Obama, hizo en marzo a la isla, así como a las palabras de recelo con que el histórico líder cubano Fidel Castro comentó días después el deshielo con Estados Unidos. “No necesitamos que el imperio nos regale nada”, escribió el ex mandatario en en el diario Granma.

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