Lunes 22 de Julio de 2019
La coalición de gobierno de Japón y sus aliados favorables a la revisión de la Constitución no alcanzarán la mayoría de dos tercios en el Senado del país que necesita el primer ministro, Shinzo Abe. La reforma busca retocar la Constitución "pacifista" que prohíbe a las fuerzas armadas niponas intervenir fuera de su territorio. Fue impuesta por Estados Unidos luego de la Segunda Guerra Mundial.
El Partido Liberal Democrático de Abe y su aliado Komeito necesitaban 85 de los 124 escaños en juego durante los comicios para convocar un referendum nacional sobre una enmienda constitucional. De los 124 escaños en juego, el Partido Liberal Democrático de Abe y sus socios budistas de Komeito sumaban unos 60 escaños, lo que unido a los 130 restantes que no se renuevan les asegura el cómodo control del Congreso. Pero no llegarán a los dos tercios necesarios para la reforma constitucional.
El Artículo 9 de la Constitución nipona, si se considera literalmente, prohíbe el mantenimiento de fuerzas armadas, pero se ha interpretado que permite una fuerza militar de "autodefensa", que es como oficialmente se llaman las fuerzas militares niponas. Abe quiere añadir una referencia a las Fuerzas de Autodefensa, para aclarar su status.
El cambio sería en gran medida simbólico, pero es reclamado desde hace tiempo por los conservadores, que ven en la Constitución redactada por Estados Unidos un humillante recordatorio de la derrota en la Segunda Guerra Mundial, mientras que a quienes se oponen les preocupa que se expanda el papel de las Fuerzas de Autodefensa fuera del país. Con el creciente protagonismo agresivo de China en Asia, Japón aparece hoy en posición pasiva mientras su tradicional adversario avanza en el casillero asiático.
El diario The Japan Times escribió anoche que el Partido Liberal Democrático y las fuerzas aliadas de Abe no alcanzarían una mayoría crítica de dos tercios de los 245 escaños de la Cámara Alta. Del lado de la oposición, se proyectó que el Partido Democrático Constitucional de Japón aumentaría significativamente su número de escaños en la Cámara Alta, de sus 15 escaños actuales. "A través de estas elecciones, sentí que hasta cierto punto mucha gente critica el dominio político de la administración Abe", dijo Tetsuro Fukuyama, secretario general del CDP, a NHK. Como sea, Abe y su coalición liberal-convervadora siguen siendo la fuerza que domina y gobierna a Japón.