El voto latino, clave en la victoria de Obama, preocupa a los republicanos
Denver. — Omayra Vázquez parpadeó y lució sorprendida cuando se le preguntó por qué votó por el presidente Barack Obama. Para ella, fue tan natural como respirar. "Me siento más cercana a...

Viernes 09 de Noviembre de 2012

Denver. —

Omayra Vázquez parpadeó y lució sorprendida cuando se le preguntó por qué votó por el presidente Barack Obama. Para ella, fue tan natural como respirar. "Me siento más cercana a él", dijo Vázquez, una trabajadora de Federal Express de Denver de 43 años. "Le importan los hispanos". Millones de votantes latinos secundaron esa sensación el martes con un apoyo rotundo del 71 por ciento para Obama, reforzando la adherencia hacia los demócratas y enviando a los republicanos el mensaje de que deben cortejar seriamente al grupo minoritario más grande del país si desean ganar la presidencia de nuevo. De acuerdo con la encuesta, el candidato republicano Mitt Romney, que apoyó medidas drásticas contra la inmigración ilegal, obtuvo el 27 por ciento del respaldo hispano, menos que cualquier otro candidato presidencial en 16 años y una fuerte caída del 44 por ciento logrado por el presidente George W. Bush en 2004 después de adoptar la reforma migratoria.

"Podríamos haber ganado esta elección si el partido tuviese una mejor imagen ante los hispanos", dijo Al Cardenas, presidente de la Unión Conservadora Estadounidense. "No creo que podamos hacerlo sin al menos el 38-40 por ciento del respaldo hispano". Agregó que los hispanos son sólo parte de la tendencia desfavorable para los republicanos, pues los jóvenes y los otros grupos minoritarios se están distanciando de ese partido. Si el electorado de 1980 hubiera sido como el de 2012, agregó, Jimmy Carter habría derrotado a Ronald Reagan.

Matt Schlapp, que fue director político de la campaña de Bush hijo en 2000, estableció un paralelo entre la posición de los republicanos con los hispanos y los problemas del partido con los afroestadounidenses, que ahora apoyan rutinariamente a los demócratas por márgenes de 9 a 1. "La idea de que de alguna forma tendríamos que igualar eso con la comunidad hispana es preocupante", dijo.

Los hispanos tradicionalmente favorecen a los demócratas. Pero han mostrado una tendencia aun más marcada hacia ese partido desde que los republicanos obstaculizaron la propuesta migratoria de Bush y favorecieron medidas de inmigración más duras que los críticos acusaron de tener motivos de índole racial.

Romney acudió a un autor de la controversial ley de inmigración de Arizona para que lo asesorara durante las primarias republicanas, y exhortó a la "autodeportación" para reducir el número de inmigrantes con situación migratoria irregular. En contraste, Obama anunció en junio que las autoridades migratorias otorgarían permisos laborales a personas que ingresaron al país siendo niños y que culminaron sus estudios de secundaria o prestaron servicio militar. La directriz energizó a un electorado hispano que estaba decepcionado por la incapacidad del presidente para aprobar reformas migratorias. Los latinos dieron a Obama su margen ganador en Colorado, Florida y Nevada, Estados de tendencia electoral imprecisa donde ellos produjeron cifras inusualmente elevadas. Incluso antes de que la contienda, algunos republicanos recurrieron a radios y a la internet para exhortar a los militantes a abandonar las políticas duras y adoptar ciertas reformas migratorias.

Se desconoce si los resultados cambiarán la oposición del partido a la legalización de la situación migratoria de algunos inmigrantes. Obama predijo el mes pasado al diario Des Moines Register que la oposición del Partido Republicano podría derrumbarse luego que los hispanos lo llevaran a él a la Casa Blanca. "Una razón importante por la que ganaré un segundo mandato es debido a que Romney y los republicanos se distanciaron del grupo demográfico de más rápido crecimiento del país, la comunidad hispana", dijo.

El líder de la mayoría demócrata en el Senado Harry Reid prometió presentar un paquete de reforma migratoria en 2013, diciendo que los republicanos lo rechazarían "bajo su propio riesgo". Los detractores a un acuerdo migratorio advirtieron que los republicanos no deberían morder la carnada demócrata. Steve Camarota, del Centro de Estudios de Inmigración, señaló que los hispanos han respaldado de manera fidedigna a los demócratas por décadas, incluso después de que el presidente Ronald Reagan firmó una amnistía de inmigración en 1986 que les dio a muchos de ellos un estado migratorio legal. Esos nuevos ciudadanos estadounidenses, dijo, se hicieron demócratas.

Camarota y otros partidarios a las restricciones de inmigración sostienen que los hispanos se inclinan a los demócratas porque están a favor de los programas sociales del gobierno e impuestos más altos para los ricos. "Durante 30 años, los hispanos han votado a favor de los demócratas. No hay razón para pensar de que eso va a cambiar a menos que el Partido Republicano se aleje de su propia postura de bajos impuestos y poca regulación", dijo Camarota.

El representante Lou Barletta, republicano por Pensilvania y analista, aceptó que los temas económicos, y no los migratorios, son clave para ganarse el voto hispano. "Nunca debes sacrificar tus creencias medulares por cuestiones políticas", dijo. El debate no es nuevo para los republicanos. Mario López, presidente del conservador Hispanic Leadership Fund, dijo que escuchó los argumentos de que los hispanos se inclinan más a los demócratas y los republicanos sufren por ello. "El tiempo no corre a su favor", dijo López. "Algunos hemos estado hablando sobre eso por años. Depende de ellos si desean escuchar o tener más noches como la del martes".