Islamabad- El viudo de la asesinada dirigente política Benazir Bhutto
reemplazará a Pervez Musharraf como presidente de Pakistán tras obtener hoy una victoria por
amplio margen en las elecciones del parlamento federal y de las asambleas provinciales. Asif Ali
Zardari logró una enorme mayoría de los votos.
Legisladores que apoyaban a Zardari gritaron “¡Viva Bhutto!”, al
divulgarse los resultados.
Pero hoy también sirvió para recordar a los habitantes de Pakistán, una
nación islámica armada con bombas nucleares, que el terrorismo sigue campeando por sus fueros. Un
atacante suicida mató al menos a 13 personas e hirió a docenas en la importante ciudad
noroccidental de Peshawar.
La explosión destruyó un puesto de control policial, derrumbó varios negocios
que se hallaban en las inmediaciones, y dejó un cráter de un metro de diámetro en el camino. Los
civiles cavaron frenéticamente con las manos esperando encontrar sobrevivientes.
Zardari, líder del principal partido de la coalición gobernante, se convierte en
uno de los dirigentes civiles más poderosos en los 61 años de historia de Pakistán, una nación con
un pasado turbulento. El mes pasado, logró liderar una coalición que obligó a Musharraf, un firme
aliado de Estados Unidos, a renunciar como jefe de estado.
Un líder novato, manchado por denuncias de corrupción administrativa, Zardari
asume el cargo en un momento muy difícil para este país de más de 160 millones de personas.
La economía de Pakistán está desmoronándose. El ataque de hoy fue el más
reciente en una serie de atentados suicidas cometidos por milicianos islámicos que han logrado
paulatino ascendiente desde que el gobierno de Musharraf se unió en el 2001 a la guerra contra el
terrorismo liderada por Estados Unidos.
Washington está presionando a Pakistán para que erradique el Talibán y
santuarios de Al-Qaeda cerca de su frontera con Afganistán. En esta semana, soldados y cazas de
Estados Unidos realizaron incursiones en Pakistán que causaron una enorme indignación.
Zardari venció en las elecciones realizadas en el parlamento a Mushahid Hussain,
un senador de un partido que respaldó a Musharraf, y a Saeed-uz-Zaman Siddiqui, un ex juez nominado
por el partido opositor de otro ex primer ministro, Nawaz Sharif. (
AP)