El Mundo

El tiroteo en Washington reabrió el debate sobre las armas

Iniciativas de Obama sobre la ampliación de antecedentes a futuros compradores permanecen estancadas en el Congreso.  

Miércoles 18 de Septiembre de 2013

El mortal tiroteo ocurrido en el corazón de la capital de Estados Unidos reavivó el debate sobre el control de armas, pero no es posible saber por el momento si lo hará a nivel legislativo, donde los proyectos de ley en ese sentido han caído en la congeladora por la oposición de los que defienden el derecho de estar armados. Incluso después de una condena nacional cuando un hombre armado mató a tiros a 20 niños y seis adultos en una matanza en una escuela en Connecticut en diciembre, el presidente Barack Obama no fue capaz de obtener apoyo de legisladores para cambios sustanciales como la ampliación de la verificación de antecedentes para comprar armas.

El tiroteo del lunes en una instalación de la Armada en Washington, un antiguo astillero que hoy es sede de oficinas administrativas, fue al menos la séptima matanza con armas de fuego durante la presidencia de Obama. Personas de ambos bandos del debate ofrecieron sus condolencias a las víctimas del ataque del lunes en el que murieron 13 personas, entre ellas el agresor. Funcionarios de seguridad dijeron que el agresor, Aaron Alexis de 34 años, tenía serios problemas mentales, e incluso escuchaba voces en su cabeza. (ver aparte)

"¿Cuándo será suficiente?", preguntó la legisladora demócrata Dianne Feinstein, una de las principales defensoras de la legislación del control de armas en el Senado, en un comunicado por escrito. "El Congreso debe dejar de eludir sus responsabilidades y reanudar un debate serio sobre la violencia contra las armas en este país. Debemos hacer más para poner fin a esta interminable pérdida de vidas".

Un Obama desalentado lamentó el fallecimiento de las víctimas en un mensaje que dio desde la Casa Blanca. "Estamos enfrentando otra balacera masiva, y ahora sucedió en una instalación militar en la capital de nuestro país", dijo el presidente. "Es un tiroteo que tuvo como objetivo nuestro personal civil y militar. Ellos son hombres y mujeres que van a trabajar, que hacen el trabajo de protegernos. Son patriotas y conocen los peligros de servir en el extranjero, pero hoy ellos enfrentan violencia inimaginable que no hubieran esperado en casa".

Hay reportes poco claros sobre el tipo de armas que Alexis usó y sobre cómo las obtuvo. Dos agentes de los cuerpos de seguridad revelaron que un fusil de asalto AR-15 fue hallado en el lugar del ataque, pero uno de ellos dijo ayer que Alexis no usó esa arma en el atentado. El agente dijo que entre las armas que Alexis usó se encuentran una escopeta que él mismo compró y dos pistolas que tomó de las autoridades en el lugar.

Cuando se le preguntó si la masacre reactivaría su llamado para un mayor control de armas, el vocero de Obama, Jay Carney dijo que el mandatario estaba poniendo en marcha medidas ejecutivas y reiteró su compromiso para reforzar las leyes relacionadas con las armas, como ampliar las revisiones de los antecedentes de los compradores que pretendan hacer una adquisición en internet o en exposiciones. "El presidente apoya, igual que la abrumadora mayoría de los estadounidenses, la adopción de medidas de sentido común para reducir la violencia derivada de las armas de fuego", expresó Carney. El vocero afirmó que los legisladores que se oponen a ampliar la verificación de antecedentes están escuchando las voces de los cabilderos que defienden el uso de las armas en lugar de prestar un servicio a sus electores.

Cerca de 50 activistas de Newtown, el poblado de Connecticut donde el tiroteo de diciembre sucedió, se dirigían ayer a Washington para presionar a los legisladores por leyes de control de armas más severas. El viaje estaba planeado desde antes del atentado del lunes.

Férreos opositores. El principal grupo a favor de la libertad para poseer armas de fuego, la Asociación Nacional de Portadores de Armas (NRA, por sus siglas en inglés) se negó a hacer comentarios. El grupo combatió exitosamente los esfuerzos de Obama por leyes más estrictas sobre la adquisición y posesión de armas de fuego. Obama y quienes apoyan las leyes de control de armas han prometido que seguirán luchando por la causa pero no han podido identificar a un solo nuevo senador que las apoye. Su caso se vio afectado la semana pasada, cuando los votantes de Colorado destituyeron a dos legisladores estatales que votaron en favor de revisiones de antecedentes más extensas y limitaciones en la compra de municiones. "Si bien es demasiado pronto para saber cuáles políticas podrían haber evitado esta última tragedia, sabemos que las políticas que presentan una oportunidad real de salvar vidas permanecen estancadas en el Congreso, políticas que habrían evitado muchas de las decenas de muertes que resultan de la violencia diaria con armas de fuego", dijo Dan Gross, presidente de la Campaña Brady para Prevenir la Violencia con Armas de Fuego.

El autor del tiroteo en Washington sufría problemas mentales graves, como paranoia y trastornos del sueño. También había oído voces en su cabeza, informó ayer la televisión CBS. Aaron Alexis, de 34 años, buscó en varias ocasiones ayuda en el Departamento de Veteranos de Guerra por "dificultades mentales", señaló CBS. El FBI dijo ayer que Alexis, un especialista en informática que trabajaba en la Marina como contratado, usó su tarjeta magnética reglamentaria para ingresar en la fuertemente custodiada instalación e iniciar los disparos, aunque agregó que todavía desconoce las razones que motivaron su conducta.

Atención médica. Según la CNN, el ex reservista de la Marina entre 2007 y 2011 contactó al menos dos veces con hospitales en busca de ayuda. Para los investigadores, no hay pistas por el momento de un transfondo terrorista y todo parece indicar que se trató de un tiroteo de un enfermo mental que actuó en solitario. Según su padre, Alexis formó parte de las fuerzas de rescate el 11 de septiembre de 2001 y sufrió trastornos postraumáticos. Kristi Suthamtewakul, una amiga, contó que los devastadores atentados del 11-S le dejaron secuelas. "Guardaba la ira contra los terroristas que mataron a inocentes". Alexis era "muy educado y amable", dijo la joven. El afroamericano había tenido varios incidentes con armas debido a brotes de ira.

Cuestionamiento

El Pentágono revisará la seguridad en todas sus bases militares en el mundo luego de que el autor de la matanza con un historial de violencia y enfermedades mentales obtuviera acceso a las instalaciones de Navy Yard. La revisión se debe a cuestionamientos sobre cómo Alexis pudiera ingresar pese a tres infracciones a la ley y un registro de mala conducta en la armada.

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