El Mundo

El socialismo ganó las elecciones y continuará gobernando Portugal

El premier Antonio Costa aspiraba a un resultado que lo independizara de sus actuales socios, pero con el 37 por ciento deberá negociar una coalición.

Lunes 07 de Octubre de 2019

El Partido Socialista de Portugal (PS) ganó las elecciones generales de ayer con un 37,22 por ciento de los votos, al contabilizarse más del 90 por ciento del escrutinio. La victoria resultó menos holgada de lo augurado por los medios de comunicación y las encuestadoras, y queda lejos de la mayoría absoluta. El PS del premier Antonio Costa podrá lograr mayoría parlamentaria si reformula su actual coalición con partidos de izquierda, o al menos con uno de ellos. Es la primera vez que el PS gana en una elección parlamentaria. A la vez, la abstención ha resultado muy alta, el 46 por ciento del padrón.

La segunda fuerza fue el Partido Social Demócrata (PSD, centroderecha), que se situó en el 29,94 por ciento de votos, tuvo su peor resultado electoral. Mientras, el Bloque de Izquierda logró un 8,82 por ciento. Es parte de la coalición de gobierno que lidera el PS del premier Antonio Costa. Por detrás quedaron la Coalición Democrática Unitaria (5,61 por ciento, también aliado del actual gobierno), el Centro Democrático y Social-Partido Popular (4,5 por ciento) y el ecologista Personas-Animales-Naturaleza (PAN, 2,64 por ciento). La participación llegó al 54 por ciento del padrón electoral.

Con ese resultado, el PS quedó cerca de las 116 bancas necesarias para tener mayoría simple en la Asamblea de la República (parlamento). Deberá formar nuevamente una alianza para poder gobernar, tal como sucedió cuatro años atrás, cuando con 32,31 por ciento, el PS fue segundo pero accedió al gobierno gracias al entendimiento con otras fuerzas.

Sus actuales aliados, el Bloque de Izquierda y la Coalición Democrática Unitaria (CDU, comunistas y ecologistas) obtuvieron 8,82 por ciento y 5,61 por ciento, respectivamente. Con esos guarismos, estas dos agrupaciones ganaron los escaños suficientes para garantizar una holgada mayoría a la coalición gobernante siempre y cuando se mantenga la alianza. Pero en un Parlamento de 230 diputados, el PS no necesitará los votos en conjunto del Bloque y de la CDU para contar con 116 diputados y le bastaría con el apoyo de solo uno de ellos. Durante los últimos cuatro años Costa ha gobernado atado al Bloque de Izquierda y al Partido Comunista Portugués, fuerza dominante en la CDU. Las dos formaciones de izquierda radical han sostenido al Ejecutivo minoritario del PS desde 2015. Esta fórmula, conocida como la "geringonça", resultó sorprendentemente estable Pero con el paso del tiempo Costa se ha cansado de tener que rendir cuentas asus socios parlamentarios, y en estas elecciones pretendía librarse de ellos obteniendo mayoría absoluta. Ahora deberá evaluar nuevamente otra "geringonca", aunque tal vez le alcance con un solo socio.

El primer ministro hizo campaña con la muy promocionada recuperación de la economía lusa, pero al final el relato del "milagro portugués" no parece haber convencido a una parte sustancial del electorado, que vive una realidad bastante dura. Si bien se ha registrado una mejora, ésta no ha sido notada por todos los ciudadanos, quienes lamentan la continuidad de los recortes en los servicios públicos, la carga fiscal del 35 por ciento, y una burbuja inmobiliaria provocada por el boom del turismo. Esta falta de entusiasmo en el electorado condenó a Costa a un segundo mandato en minoría.

Planteos de los socios

En todo caso, Costa podrá elegir con quién gobierna. Es que Jerónimo de Sousa, líder del PCP, que sacó uno de los peores resultados de la historia, ha anunciado que no le otorgará el apoyo al PS si no se aceptan sus condiciones. Exigen un aumento salarial general de 90 euros mensuales; una suba del salario mínimo de los 600 euros actuales a 850 durante el próximo mandato y la supresión de la reforma laboral impuesta por la troika (el BCE, Comisión Europea y el FMI). En el caso del Bloque, una de sus principales exigencias es la contratación de miles de empleados públicos y un salario mínimo en torno a los 800 euros. Ambos piden la nacionalización de la banca y el fin de la escuela y la sanidad privadas.

Pero si el PS no logró los votos que esperaba, peor le fue a los conservadores. Para la principal fuerza de oposición, el conservador Partido Social Demócrata (PSD), el 29,94 por ciento de los sufragios han resultado ser su peor resultado histórico.

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