El Mundo

El socialismo español resiste el adelantamiento de las elecciones

El PSOE apura sus primarias, pero el PP presiona para que se vote antes de marzo de 2012. El triunfo a nivel municipal del PP es el mayor de un partido desde el retorno de la democracia en 1978.

Martes 24 de Mayo de 2011

Madrid. — El Partido Socialista (PSOE) abrió el proceso de primarias para elegir al sucesor de José Luis Rodríguez Zapatero y descartó nuevamente adelantar los comicios generales de 2012, pese a la debacle que sufrió el domingo en las elecciones municipales y autonómicas. Los triunfadores, los conservadores del Partido Popular (PP), presionan por un adelantamiento de las elecciones, algo que podría ocurrir en los próximos meses si el descontento social no amaina.

El día después. La plana mayor del PSOE, la comisión ejecutiva federal presidida por Zapatero, analizó los peores resultados que ha cosechado en unas elecciones municipales, y que llevaron al PP de Mariano Rajoy a terminar de imponerse ante la opinión pública como la alternativa de poder al socialismo. “Sabemos que los votantes han querido darnos una seria advertencia y nos damos plenamente por enterados”, dijo José Blanco, secretario de Organización del PSOE. El propio Zapatero la atribuyó la noche del domingo a las consecuencias de una crisis económica que ha dejado cinco millones de desempleados, 21% de la población activa. El próximo sábado el PSOE convocará a primarias y fijará el calendario a seguir. “Este no es el momento de lamentarse, sino de levantarse”, arengó Blanco. Desde hace meses, todas las miradas apuntan a Alfredo Pérez Rubalcaba —vicepresidente primero y ministro del Interior— y a Carme Chacón —ministra de Defensa— como aspirantes a suceder a Zapatero. Pero ayer, en la reunión de la cúpula socialista, varios presionaron porque sea sólo Rubalcaba el candidato. La idea es evitar disputas justo en este momento, después del fracaso histórico del domingo y a pocos meses de las generales, ya que podría trasladarse a la ciudadanía una imagen de luchas intestinas de un partido en profunda crisis. “No creo que tengamos energías suficientes como para peleas internas”, comentó un miembro de la mesa ejecutiva del PSOE.

Los socialistas perdieron el domingo casi todo, en su peor resultado en unas elecciones municipales desde la llegada de la democracia a España: a nivel municipal reunieron un 27,8% de apoyos, casi 10 puntos y dos millones de sufragios menos que el PP. Los conservadores tendrán la mayor cota de poder autonómico y municipal que ha tenido un partido desde la vuelta del país a la democracia en 1978.

Emplazamiento. Con este escenario tan favorable, el PP volvió a instar a Zapatero a que adelante los comicios de 2012, en los que todas las encuestas dan una mayoría holgada a los populares. “Este partido empieza ya a preparar las elecciones generales”, porque el gobierno que hay “no es ni por asomo el más adecuado para generar confianza”, dijo Rajoy ante el comité ejecutivo nacional del PP. La “número dos” del partido, María Dolores de Cospedal, aseguró por su lado que “el presidente del gobierno debería plantearse que España no puede perder un año más a la hora de empezar la recuperación económica y social”. Ayer el PSOE volvió a negar el adelantamiento. Pero, ¿podrá aguantar hasta marzo de 2012? Tiene garantizada la gobernabilidad en el Congreso gracias al apoyo del Partido Nacionalista Vasco (PNV), con el que llegó a un acuerdo hace unos meses. Pero la presión política, social y mediática va a ser mucha a partir de ahora.

La número dos del PP, Cospedal, será además la nueva jefa de gobierno de Castilla-La Mancha, tras lograr el domingo la mayoría absoluta en esa región, que durante 30 años fue un feudo socialista. Los “populares” también registran un avance sustancial en Cataluña, donde han pasado de 284 a 473 concejales.

El PP se quedó con seis de las siete capitales que forman el llamado G-7 (Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Málaga y Murcia). De estas siete, sólo perdió en Barcelona, a manos de los catalanes conservadores de CiU.

Sin opinión. En tanto, el “movimiento de los indignados” rechazó valorar el resultado de los comicios del domingo, y continuó con las “acampadas” que piden un cambio del modelo político y social. “Como movimiento no vamos a decir nada de las elecciones”, dijo un portavoz en Madrid. “Nuestro caballo de batalla es otro”, agregó.

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