El Mundo

El socialismo español ganó con holgura mientras se hundió su histórico rival

El PSOE del gobernante Pedro Sánchez logró una victoria neta, pero aún necesita buscar 52 diputados para formar un gobierno estable.

Lunes 29 de Abril de 2019

El Partido Socialista ganó con amplitud las elecciones generales en España, aunque necesitará de pactos con otras agrupaciones más para seguir al frente del Ejecutivo. El líder socialista y actual presidente del gobierno, Pedro Sánchez, ha sido el gran vencedor de la jornada. El PSOE se recuperó de la dura derrota de 2016, cuando quedó con apenas 84 diputados, su mínimo histórico, y Pedro Sánchez fue expulsado de la dirección del partido. La cara opuesta ayer fue el Partido Popular (PP), que perdió más de la mitad de sus diputados respecto de las elecciones de 2016, bajó y quedó sumido en una profunda crisis. Su joven líder, Carlos Casado, bien podría ver el fin de su liderazgo. A su vez, a la división en cuatro sectores del voto, ayer se sumó un quinto, el ultraderechista Vox, que sin embargo no hizo la elección que esperaba.

Con más del 99 por ciento de los votos contados, el PSOE, el partido del presidente del gobierno, obtuvo 123 escaños, un gran resultado a partir de los 85 actuales, pero lejos de los 176 que dan la mayoría parlamentaria propia. Para lograrlos podría formar coalición con el partido de izquierda radical Podemos y partidos menores regionales. La formación de Pablo Iglesias ha perdido buena parte de sus diputados: ahora logró 42 representantes, cuando en 2016 obtuvo 71. Podemos en algún momento fue fogoneado como la alternativa que superaría al PSOE, en el tan invocado "sorpasso" y gobernaría a España desde la izquierda pura.

La entrada de Vox en el Parlamento redefinió el reparto de fuerzas en la derecha española. El tradicional Partido Popular (PP), el más votado en 2016, sufrió una contundente pérdida de respaldos y pasa a apenas 66 representantes de los 137 de la última legislatura. Detrás de él, con apenas ocho diputados menos, se sitúa la formación liberal Ciudadanos, que con 57 parlamentarios es otra de las grandes beneficiadas de la jornada electoral. En 2016 obtuvo apenas 32. La duda es si Ciudadanos podría formar coalición con el PSOE, algo que en la previa se descartaba de plano por las diferencias innegociables entre ambas formaciones sobre el conflicto catalán, además de enfoques económicos casi opuestos. Anoche, las declaraciones de los líderes involucrados parecieron señalar que esa alianza es imposible. En su discurso de la victoria, Sánchez proclamó: "Ha ganado el futuro y ha perdido el pasado. No queremos involución, queremos un país que avance", ante miles de simpatizantes que le gritaban "¡con Rivera, no!". Albert Rivera es el líder de Ciudadanos. Sánchez ha respondido: "Creo que ha quedado bastante claro". El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha dado por hecho que el líder socialista y el de Podemos, Pablo Iglesias, formarán gobierno. "Somos imprescindibles para que haya un gobierno de izquierda en España", ha valorado el líder de la formación morada, que ha pasado de 71 a 42 diputados.

Vox, que hasta hace unos meses era una formación residual en el panorama político español, entra con fuerza en el Parlamento. La extrema derecha tendrá 24 representantes por primera vez desde la década de 1980 (ver vinculado), pero estuvo lejos del boom que esperaban los ultraderechistas.

Sánchez, sin dudas el gran ganador del día, necesitará forjar una coalición o bien pactos puntuales con partidos regionales, con los vascos del PNV, para formar un gobierno más o menos estable. La falta de estabilidad aqueja al sistema político español desde las elecciones de diciembre de 2015, cuando el tradicional bipartidismo entre PSOE y PP se rompió para dar paso a un sistema de cuatro actores principales (se sumaron entonces Podemos y Ciudadanos). Ahora, se suma un quinto actor de relieve, Vox.

Los españoles acudieron a votar en masa en una soleada y calurosa jornada en la que la participación superó el 75 por ciento del electorado, según el Ministerio del Interior, frente al 66,48 por ciento de las últimas elecciones generales en junio de 2016. Estos resultados consolidarían la fragmentación de la política española, que comenzó en las municipales de 2015 con el surgimiento de Ciudadanos y Podemos, que acabaron con décadas de bipartidismo entre el PP y el PSOE.

Sánchez convocó a las elecciones tras ver rechazado su presupuesto en el Congreso ante la oposición conservadora de centroderecha y los separatistas catalanes, que reclaman la independencia. Además de los 350 diputados que ocuparán el Congreso de los Diputados, que son los encargados de elegir al nuevo presidente del gobierno, en los comicios se eligieron también los 208 escaños del Senado.

festejo. Pedro Sánchez, líder socialista y presidente del gobierno español.

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