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El probable sucesor de Raúl Castro prometió escucharlas quejas de los cubanos

El vicepresidente de Cuba y probable sucesor de Raúl Castro, Miguel Díaz-Canel, reconoció los retos económicos que tiene el régimen de cara a un nuevo gobierno que se formará en unas semanas. Al votar, Díaz-Canel aseguró que estará atento a las exigencias de la población.

Lunes 12 de Marzo de 2018

El vicepresidente de Cuba y probable sucesor de Raúl Castro, Miguel Díaz-Canel, reconoció los retos económicos que tiene el régimen de cara a un nuevo gobierno que se formará en unas semanas. Al votar, Díaz-Canel aseguró que estará atento a las exigencias de la población.

El funcionario participó en las votaciones para diputados nacionales en Santa Clara, en el centro del país, en el primer paso de la conformación de la Asamblea, el Parlamento unicameral que refrendará al nuevo gobierno en abril después, de que Raúl Castro anunciara que no se haría reelegir. Desde ese momento, será la primera vez en casi 60 años que Cuba no será dirigida por un integrante de la familia Castro. Pero Raúl se reservará un puesto de enorme poder: jefe del Partido Comunista, el único legal y el poder real en la isla.

Tal vez pensando en ese continuismo, Díaz-Canel intentó dar ayer una visión de renovación a su futuro gobierno. "Va a ser un gobierno que se va deber al pueblo. El pueblo va a participar en las decisiones que tome ese gobierno", prometió el funcionario, de 57 años, al salir del colegio electoral. "El pueblo también puede revocar si alguien no cumple con su responsabilidad", agregó. Sus palabras hasta aprecieron una tácita crítica al régimen, pese a ser un comunista y castrista de pura cepa.

El futuro gobierno tiene como desafío sacar adelante a la isla de una difícil situación económica. Díaz-Canel reconoció que la "modernización financiera", así como los planes de apertura han sufrido dificultades. Raúl Castro, al frente del poder real desde que Fidel cayó gravemente enfermo en 2006, prometió reformas solo económicas, pero incluso estas fueron mínimas.

Ayer Díaz-Canel admitió que "la actualización del modelo" es "un proceso más complejo de lo que pensamos en un principio y por eso no hemos podido avanzar".

En 2010, Raúl comenzó una paulatina apertura a la iniciativa privada, con la autorización de pequeños negocios y la entrega a particulares de tierras ociosas, entre s otras acciones, pero en el último año se registró una parálisis. Anteriormente, Fidel había dado marcha atrás con medidas similares.

Díaz-Canel, como gran novedad, llegó a votar e hizo fila para ingresar a las urnas. Algo jamás visto con Fidel o Raúl.El futuro presidente agregó el habitual repertorio de condenas a Estados Unidos. Aseguró además que participar en estas elecciones implicaba un "compromiso" con la "revolución", que está siendo "atacada y amenazada"por Estados Unidos, país que ha aprobado medidas que "ofenden y perjudican a millones de cubanos".

Muy sintomáticamente, nadie se preocupaba ayer en Cuba por informarse del resultado las elecciones.

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