El Mundo

El príncipe Harry llegó a Canadá para empezar su nueva vida junto a Meghan

Después de cumplir compromisos en Londres, viajó hasta Vancouver donde se reencontró con su esposa y su hijo Archie. Buscan residencia.

Miércoles 22 de Enero de 2020

El príncipe Harry llegó ayer a Canadá para reencontrarse a su esposa Meghan y a su hijo Archie, a quienes no ha visto desde el anuncio de su retirada de la familia real.

El príncipe fue visto descendiendo del vuelo 85 de British Airways proveniente del aeropuerto de Heathrow de Londres y dejó el Boeing 747 por la escalera trasera.

El periódico Daily Mail publicó una foto de el príncipe bajando del avión vestido con un gorro azul y jeans con una mochila sobre sus hombros.

Al final del vuelo de casi 10 horas, el duque de Sussex fue llevado en una minivan negra para continuar su viaje con un corto viaje de 25 minutos a Victoria en la isla de Vancouver, donde debería encontrar a Meghan y Archie, detalló The Sun.

El vuelo transatlántico, que llegó seis minutos tarde, fue el adiós de Harry a la vida real que ha vivido desde su nacimiento.

Menos de dos semanas después de la sorprendente revelación del duque y la duquesa de Sussex, quienes desean retirarse de la familia real, la ruptura ahora parece completa.

Según todo indica, esa ruptura será más franca de lo que esperaban, ya que ambos aparentemente deseaban mantenerse mínimamente dentro de la monarquía británica.

Harry, de 35 años, y Meghan, de 38 años, ya no serán "miembros activos" de la familia real, por lo que ya no podrán usar su título de alteza real ni representar oficialmente a la reina de 93 años.

"Su partida hacia Canadá es simbólica, solo dos días después de que el Palacio de Buckingham anunciara que estaba cortando todos los lazos oficiales con los Sussex", señaló por su parte, el Daily Telegraph.

El duque de Sussex dejó su país después de un día de agenda cargada con sus finales deberes reales.

Harry hizo una larga aparición en la cumbre de inversión Reino Unido-Africa, celebrada el lunes en Londres, donde se reunió con varios jefes de estado africanos y mantuvo un encuentro privado con el primer ministro, Boris Johnson.

Sin embargo, no compareció a la recepción celebrada el lunes por la noche por su hermano mayor, el príncipe William, en el palacio de Buckingham.

El día anterior, en un emotivo discurso con acentos de confesión, mencionó su "gran tristeza" por la forma en que ocurrió su alejamiento de la familia real, pero aseguró no haber tenido "otra opción".

Si bien espera construir "una vida más pacífica", el príncipe Enrique insistió en que él y su esposa Meghan no se "mudaron" porque el Reino Unido seguirá siendo su "hogar".

Según el Sun, "no se sabe cuándo volverá, pero una fuente cercana a Sussex dijo que el príncipe tendría" más compromisos en breve "en el Reino Unido.

Meghan

En tanto, Meghan Markle ya comenzó a vivir su nueva vida de civil fuera de la corona. La duquesa de Sussex, de 38 años, se acomoda en su nuevo hogar con Archie, de ocho meses, y mantiene una intensa actividad solidaria. Hace unos días fue vista manejando su propio vehículo mientras se retiraba de la mansión valuada en USD 14 millones que alquila con el príncipe Harry. En las mismas horas en las que Harry viajaba a Canadá, fue vista paseando sus perros por el vecindario junto a Archie.

Ahora Meghan no se ata a ningún protocolo y sigue su propia agenda. Así fue que el miércoles pasado, la esposa de Harry visitó un refugio de mujeres en un barrio humilde de Vancouver y después concurrió a otra entidad centrada en promover la igualdad para las niñas. La duquesa habló con algunas personas que se le acercaron, y en todo momento se mostró sonriente.

A un océano de distancia de la Casa de Windsor, la duquesa de Sussex también comenzó a visitar propiedades en Vancouver. Y según confirmó un corredor de bienes raíces al diario británico The Sun, se interesó por una majestuosa mansión, ubicada, nada más y nada menos que en una de las áreas más exclusivas de la ciudad: Golden Miles. Además de la intimidad, tan valorada por los ex duques de Sussex, la mansión por la que se interesó Meghan Markle ofrece imponente vista panorámica al mar, al contar con amplios ventanales desde los que también se ven los rascacielos de Vancouver.

El lujoso inmueble se vende a través de la corporación inmobiliaria de Alberta Rose, una corredora de bienes raíces experta en fincas de lujo, donde se indica que la mansión cuesta la friolera de 27,5 millones de dólares. Además, la agencia detalla en su sitio web que los futuros propietarios del inmueble deberán pagar alrededor de 117.167 dólares en impuestos.

El alto precio del inmueble sorprendió a los medios británicos, que conocieron la noticia sólo días después de que el Palacio de Buckingham anunciara que Harry y Meghan dejarán de recibir fondos públicos.

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