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El príncipe Andrés, en el centro de un escándalo con un millonario pedófilo

El príncipe Andrés y su ex esposa Sarah están en el centro de un escándalo por sus lazos con un millonario pedófilo estadounidense. El príncipe fue visto con una masajista menor de edad en la casa del estadounidense y la duquesa aceptó dinero del millonario para pagar sus deudas.

Martes 08 de Marzo de 2011

El príncipe Andrés y su ex esposa Sarah están en el centro de un escándalo por sus lazos con un millonario pedófilo estadounidense. El príncipe fue visto con una masajista menor de edad en la casa del estadounidense y la duquesa aceptó dinero del millonario para pagar sus deudas. El escándalo ha puesto al príncipe Andrés contra las cuerdas de la opinión pública y de la prensa, que reclaman renuncie a su cargo de representante de Gran Bretaña para su comercio exterior.

¿Es usted un bochorno para la nación?, le preguntó ayer ante las cámaras de televisión un periodista al príncipe, cuando se dirigía a una reunión. El duque de York y segundo hijo de la reina de Inglaterra no dio respuesta alguna. Sin embargo, lo que no podrá silenciar es el debate en torno a su futuro como representante para el comercio exterior británico. El escándalo se desató por sus contactos con personas de muy dudosa reputación, entre ellos la familia del dictador libio Muammar Kaddafi, el suegro del derrocado presidente tunecino Zine el Abidine Ben Alí, un oligarca kazajo y un traficante de armas libio.

Pero sobre todo lo que ha indignado en el Reino Unido es su amistad con el empresario estadounidense acusado de pedofilia Jeffrey Epstein. El príncipe Andrés tuvo contacto con Epstein a pesar de que sabía de su condena por abuso de menores. El príncipe recurrió a su amigo millonario para ayudar a saldar las deudas de su ex mujer Sarah Ferguson, duquesa de York. En una entrevista que publica ayer el rotativo Evening Standard, "Fergie" lamenta profundamente haber aceptado el dinero y asegura que fue un "enorme error de juicio" el haberlo hecho.

Epstein invitó a su casa a jovencitas para que lo masajearan y en algunos casos llegó al sexo, según indicaron las jovenes que testificaron en el juicio celebrado en 2008. Epstein estuvo encarcelado durante más de un año y su puesta en libertad se celebró con una fiesta a la que asistió el príncipe Andrés. El duque de York fue fotografiado del brazo de una joven de 17 años, que ante el tribunal se presentó como la "masajista privada" de Epstein. El príncipe Andrés recibió un masaje de la joven, aunque sin ningún contacto sexual según la joven, en el lujosa mansión que Epstein tiene en Palm Beach, Florida.

La negativa del príncipe Andrés a dejar de ser representante para el comercio internacional también pone en un aprieto al gobierno británico. Durante el fin de semana, fuentes próximas al primer ministro David Cameron filtraron a la prensa detalles sobre el escándalo, con el objetivo de forzar la renuncia del príncipe a su cargo. Pero el ex marido de "Fergie" se negó a dejar el puesto, que lo lleva a viajar a todo el mundo defendiendo, se supone, los intereses británicos. Y en realidad nadie lo puede echar. "Los «royals» siguen y siguen. No se les puede despedir", comentaba desanimado un miembro del gobierno al Daily Mail. En Reino Unido no se le puede pedir a un miembro de la Casa Real que deje su puesto, y el cargo de Andrés además es honorífico. "Si fuera ministro no hubiese sobrevivido", dijo un ex jefe de Scotland Yard.

Y ayer no le quedó otro remedio a Downing Street que detener los esfuerzos para deshacerse del príncipe. "Tenemos confianza plena en su trabajo", dijo primer ministro Cameron. Pero el laborista Chris Bryant comentó: "Me temo que se ha convertido en un bochorno nacional". (DPA y AP)

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