El premier de Israel formalizó su renuncia
Tal cual lo había anunciado, el primer ministro de Israel, Ehud Olmert, entregó formalmente ayer su renuncia al presidente Shimon Peres. Sin embargo, Olmert, quien se encuentra involucrado en un escándalo de corrupción, podría permanecer en su cargo como premier interino durante meses o semanas, hasta la formación de un nuevo gobierno de coalición o la realización de elecciones parlamentarias anticipadas.

Lunes 22 de Septiembre de 2008

Jerusalén.— Tal cual lo había anunciado, el primer ministro de Israel, Ehud Olmert, entregó formalmente ayer su renuncia al presidente Shimon Peres. Sin embargo, Olmert, quien se encuentra involucrado en un escándalo de corrupción, podría permanecer en su cargo como premier interino durante meses o semanas, hasta la formación de un nuevo gobierno de coalición o la realización de elecciones parlamentarias anticipadas.

Olmert fue reemplazado por la ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, como líder del gobernante partido Kadima, en una reñida elección interna que se realizó el miércoles. Livni podría convertirse en la primera mujer elegida primer ministro de Israel desde Golda Meir en la década del 70.

El portavoz de Olmert, Mark Regev, dijo que el saliente primer ministro seguirá como premier interino hasta que jure su sucesor. "No puede haber un vacío de poder", declaró. Olmert, por su parte, se reunió con Livni y le prometió su total apoyo.

El primer ministro había prometido renunciar una vez que se hubiese elegido al nuevo líder del Kadima. Si Livni recibe la aprobación de Peres para intentar formar un nuevo gobierno, ella tendrá 42 días para forjar una coalición. Si no lo logra, tendría que haber elecciones anticipadas.

Mientras tanto, Livni parecía encaminarse a una dura batalla para mantener su asociación con el partido del ministro de Defensa Ehud Barak. En un desaire para Livni, Barak se reunió el sábado con el líder opositor del partido derechista Likud, Benjamin Netanyahu.

La actual incertidumbre política de Israel socavó aún más los prospectos de un acuerdo de paz con los palestinos, que EEUU esperaba impulsar para fines de este año.