Lunes 14 de Mayo de 2012
Düsseldorf. — La canciller alemana, Angela Merkel, recibió una señal de advertencia con la derrota de su Unión Cristianodemócrata (CDU) en las elecciones en el estado de Renania del Norte-Westfalia. Este, con casi 18 millones de habitantes, es el más poblado de Alemania. Sin embargo, Merkel mantiene un 61 por ciento de apoyos a nivel nacional y la CDU sigue siendo la fuerza favorita en los sondeos para ganar las elecciones nacionales de 2013.
Los partidos de la oposición, el Partido Socialdemócrata (SPD) y Los Verdes, obtuvieron una clara mayoría y podrán seguir gobernando este "Land", de tradición minera e industrial que ya estaba al mando de la primera ministra socialdemócrata Hannelore Kraft. De acuerdo con resultados aún parcial, el SPD consiguió el 39,1 por ciento de los votos. La CDU liderada a nivel local por el ministro de Medio Ambiente, Norbert Röttgen, sacó 26,3 por ciento, el peor resultado en este Land. Tras conocerse la derrota, Röttgen anunció su renuncia a la presidencia regional del partido. Los Verdes se mantuvieron en un 11,4 por ciento, mientras los liberales aliados de Merkel, y que habían sido desahuciados en las primeras encuestas, resucitaron para hacerse de un respetable 8,6 por ciento. El novedoso Partido Pirata logró un 7,8 por ciento, mientras el partido La Izquierda perdió su representación parlamentaria, al sacar sólo 2,5 por ciento de votos.
La CDU de Merkel y sus aliados del Partido Liberal (FDP) sufrieron de esta forma el décimo revés electoral desde que ganaron las elecciones federales en 2009. Desde entonces, no han conseguido formar un solo gobierno regional y han perdido bastiones como el de Baden-Württemberg. La semana pasada quedaron fuera del gobierno del norteño estado de Schleswig-Holstein. Sin embargo en este pequeño Estado la CDU le ganó al SPD, pero no pudo formar gobierno.
El neto triunfo de ayer en Renania del Norte-Westfalia y las anteriores victorias han tonificado a la oposición socialdemócrata-verde. "Luchamos por una mayoría de socialdemócratas y verdes a nivel nacional y hoy es definitivamente el principio del fin de democristianos y liberales", aseguró la presidenta de Los Verdes, Claudia Roth. "Esto es una derrota estrepitosa para Angela Merkel y la CDU. Y esto hará olas, estoy convencida", sostuvo la secretaria nacional del SPD, Andrea Nahles.
Merkel sigue arriba. Sin embargo, la falta de éxito a nivel regional no ha salpicado hasta ahora la popularidad de la canciller y de su partido a nivel nacional. Días atrás una encuesta reveló que un 61 por ciento de los alemanes apoya la gestión de Merkel, y la CDU sigue siendo la primera fuerza en la intención de voto para las elecciones generales de 2013. El 82 por ciento de los electores encuestados delante de los colegios electorales ayer también opinó que los resultados de Renania del Norte-Westfalia no tienen ninguna conexión con la situación a nivel nacional, rebatiendo así las afirmaciones triunfalistas de verdes y socialdemócratas.
Los comicios de ayer marcaron el desembarco en otro parlamento regional del Partido Pirata, la revelación del último año electoral, que aglutina el voto de protesta y aboga por la "libertad" en la red. Este concepto implica básicamente la libertad para piratear contenidos con derecho de autor.
El triunfo en Renania del Norte-Westfalia da alas al centroizquierda, que aspira a poner fin a la era de conservadores y liberales, pero no modifica en nada el balance nacional de poder. Socialdemócratas y Verdes ya ostentan la mayoría en la Cámara alta o de las Regiones (Bundesrat).
Las elecciones en Renania del Norte-Wetsfalia fueron convocadas en forma anticipada después de que la coalición de socialdemócratas y verdes que gobernaba en minoría desde 2010 no consiguiera suficientes votos para aprobar el presupuesto de este año. La campaña electoral estuvo centrada en los dos principales candidatos, la jefa de gobierno Kraft y su rival Röttgen. Mientras que Kraft se mostró cercana al electorado y comprometida, Röttgen cometió varios errores que pagó caro. Considerado uno de los principales aspirantes a heredar a Merkel en el futuro, Röttgen no quiso comprometerse a dejar su cartera en el gobierno nacional en caso de una derrota para hacerse cargo de la oposición regional en Düsseldorf.
Además, el ministro intentó convertir la votación en un plebiscito sobre la política europea de la canciller y tuvo que retractarse después de que Merkel lo refutara categóricamente. El éxito de Kraft probablemente desate un debate en el seno del SPD sobre la candidatura a la jefatura de gobierno para las generales, aún cuando la líder regional se ha cansado de repetir que su lugar está en Renania del Norte-Westfalia.