El Mundo

El Partido Colorado ganó de nuevo, pero pierde terreno en el Congreso

La exigua victoria de Mario Abdo Benítez sobre el liberal Efraín Alegre por 3,7 por ciento es señal del cansancio de la sociedad con el poder tradicional.

Martes 24 de Abril de 2018

El oficialista Mario Abdo Benítez, vencedor en las elecciones por la presidencia de Paraguay del domingo, tendrá un Congreso con una bancada menor a la actual, un dato clave para la gobernabilidad. Benítez ganó por apenas 3,7 por ciento sobre el opositor liberal Efraín Alegre. Según el último dato oficial, cuando se llevaba escrutado el 99,67 por ciento de los votos, el colorado Benítez superaba a Alegre por 1.205.310 sufragios (46,6 por ciento) contra 1.109.309 (42,7 por ciento). Los colorados registran pérdidas en el decisivo Senado, donde el año pasado intentaron una maniobra para buscar la reelección del actual presidente, Horacio Cartes. En Paraguay no existe reelección presidencial, y el mandato se limita a un solo período de cinco años.

"El pueblo votó por la unidad y no por la división. Me comprometo a ser factor de unión del Paraguay", dijo, conciliador, Mario Abdo Benítez en su primer discurso después de ser proclamado presidente electo. Per el resultado del oficialismo es muy inferior a las encuestas previas, que llegaron a darle hasta 20 puntos de ventaja.

"Hay una diferencia de tres puntos, lo que significa que la gente está buscando un cambio. Ese cambio somos la Alianza", aseveró Leo Rubín, compañero de fórmula de Alegre. En las elecciones se decidía también la composición del nuevo Congreso y gobernadores de los 17 departamentos. En el sistema paraguayo, la renovación es completa en todos los poderes cada cinco años. Y el Senado tiene un peso decisivo.

Aunque el Partido Colorado ratificó la hegemonía que casi ininterrumpidamente ha mantenido desde hace 70 años, no se aseguraba una mayoría parlamentaria como la actual, con el presidente Horacio Cartes. El diario ABC Color informó que a las 15,49 se cortó el escrutinio con el 97,3 por ciento de los cómputos para el Senado. La Cámara alta estaría ahora compuesta por 17 colorados, 13 liberales, seis del Frente Guasu (izquierda, Fernando Lugo, aliada con los liberales), tres de Patria Querida, dos de Hagamos, uno del Movimiento Cruzada Nacional y uno del Unace. Actualmente el Partido Colorado tiene 19 senadores. De esta forma, el oficialismo perdería el número de 30 votos senatoriales, que le habilitaría el blindaje del ex presidente Cartes y otras figuras muy cuestionadas por el intento de hacer aprobar una reforma constitucional en el Senado en forma irregular en marzo de 2017. Esa maniobra buscaba lograr la reelección para Cartes, algo prohibido por la Carta Magna paraguaya.

"La diferencia con la que ganó Mario Abdo Benítez puede causarle problemas de gobernabilidad. El Partido Colorado tiene que replantearse", comentó a la AFP la analista Ati Snead, de la firma de sondeos Ati Snead y Asociados.Al aceptar su derrota, Alegre lanzó una advertencia. "Creemos que el cambio en Paraguay es irreversible, más temprano que tarde", dijo.

Paraguay, que salió de 35 años de dictadura en 1989, ha vivido bajo la hegemonía del Partido Colorado desde 1947, con la sola excepción del gobierno del ex obispo Fernando Lugo (2008-2012), quien fue destituido en un juicio político un año antes de completar su mandato.

"Los colorados tienen vocación de poder. Tienen un voto disciplinado y una tradición de participar en los procesos electorales, además de un esquema de manejo del funcionariado que está intacto desde la época de Stroessner y que les da resultados electorales", explicó Snead.

El Estado, en el que se desempeñan unas 300.000 personas, es una de las pocas fuentes de empleo en este país en el que la pobreza alcanza a 26,4 por ciento de la población y la informalidad al 40 por ciento de la economía. En su discurso de la victoria, Benítez agradeció de manera directa a los funcionarios públicos.

Las primeras palabras de "Marito" tras el triunfo fueron también para evocar a su padre, mano derecha de Stroessner. "No puedo olvidarme de recordar a mi padre, que fue un gran colorado", declaró ante sus seguidores.

Pero la posibilidad de un regreso a un sistema autoritario es descartada por los analistas. "Los jóvenes ya no conocen el autoritarismo. No es una vuelta del stronismo. El proceso histórico que vive el país no va a permitir que resurja el stronismo", aseguró Snead.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario