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El Parlamento griego aprobó las medidas de austeridad de la UE

La crisis griega. Votaron a favor 229 legisladores, seis se abstuvieron y 64, entre ellos el ex ministro de Finanzas Yanis Varoufakis, se opusieron al paquete.

Jueves 16 de Julio de 2015

El Parlamento de Grecia aprobó el paquete de medidas de austeridad demandado por los socios europeos para iniciar las conversaciones para un nuevo rescate, que Atenas necesita para evitar la bancarrota y mantenerse dentro de la zona euro. La votación se produjo después de un acalorado debate en el que decenas de legisladores del ala más izquierdista del partido gobernante Syriza se rebelaron contra el primer ministro Alexis Tsipras y se opusieron al paquete, que finalmente fue aprobado con el respaldo de las agrupaciones opositoras de derecha. El paquete pasó la prueba con 229 votos a favor en la cámara de 300 asientos, pero 38 representantes de los 149 de Syriza se abstuvieron o votaron contra el gobierno. Entre quienes se opusieron estaba el ex ministro de Finanzas Yanis Varoufakis, el encargado de la cartera de Energía Panagiotis Lafazanis, el viceministro de Trabajo Dimitris Stratoulis y la presidenta del Parlamento Zoe Constantopoulou.
  El resultado abre el camino para iniciar conversaciones sobre un tercer rescate con los socios europeos de Grecia, pero genera interrogantes sobre el futuro del gobierno de Tsipras debido al quiebre al interior de Syriza. Pese a que los partidos de la oposición más conservadora dieron su voto al acuerdo negociado por el gobierno, tanto los líderes de Nueva Democracia (ND) como del socialdemócrata Pasok, advirtieron a Tsipras que el apoyo de ayer no significa que garantizarán la mayoría parlamentaria a su gobierno, que queda muy debilitado tras la rebelión de parte de sus diputados.

Costo político. El premier heleno había amenazado ante el Parlamento con presentar su renuncia si su coalición no daba el visto bueno al programa de ajustes. “Si no tengo su apoyo, será difícil para mí seguir siendo mañana jefe de gobierno”, enfatizó. El jefe de gobierno aseguró que fue presionado por los acreedores para aceptar este programa y no tuvo más opción que estar de acuerdo. “No voy a endulzar esto y hacer como si se tratara de un éxito. “Teníamos tres opciones: un acuerdo que no me gusta, la quiebra o la salida del euro. Pido que elijan la opción de la responsabilidad”, aseguró Tsipras al dirigirse a los 300 diputados al final de una áspera sesión que debía terminar a la medianoche pero se extendió dos horas más.
  El lunes pasado, Tsipras aceptó un tercer programa de ayuda europeo aún más neoliberal que el rechazado por el 61% de sus compatriotas en un referéndum hace sólo una semana, que le garantizará 86.000 millones de euros en los próximos tres años y el “compromiso” de discutir una reestructuración de la deuda griega, que ya supera el 180% del PBI nacional. A cambio de una nueva inyección de dinero que permita recapitalizar los bancos griegos, poner fin al corralito y pagar los cercanos vencimientos de deuda con los acreedores europeos y cumplir con una cuota atrasada del FMI, Tsipras aceptó un aumento del IVA, un recorte de las jubilaciones, una reforma laboral y del Código Civil y un descarnado e inédito proceso de privatizaciones. La eurozona había puesto como condición para negociar nuevas ayudas que Grecia aprobara estas medidas antes de ayer.

Molotov y corridas. La votación se produjo después que un grupo de manifestantes chocara con la policía en las cercanías del Parlamento, en los peores hechos de violencia callejera que se producen en el país en tres años. Fuentes policiales informaron que los disturbios en el centro, que luego se extendieron a otros barrios de la ciudad, comenzaron cuando un grupo de anarquistas lanzó varias bombas molotov contra policías, que respondieron con gases lacrimógenos, provocando corridas hacia las calles laterales al Parlamento. Los grupos violentos también dañaron comercios y cajeros automáticos y vidrieras de tiendas. Luego de una hora, la zona volvió a estar en una tensa calma.
  Este acuerdo preliminar debía ser aprobado ayer a más tardar por los diputados griegos para que los ministros de Finanzas de la unión monetaria, o eurogrupo, empezaran a negociar los detalles del texto final del tercer programa de ayuda financiera de la Unión Europea a Grecia en cinco años.
  Hoy, el Eurogrupo analizará, en teleconferencia, si lo aprobado en Atenas cumple con los requisitos pactados el lunes en Bruselas. Si la conclusión es positiva, entonces el bloque comenzará a negociar un tercer programa de ayuda financiera, así como una propuesta de la Comisión Europea presentada ayer de conceder un crédito puente de 7.000 millones de euros a Grecia para que cumpla con sus compromisos de deuda con la UE y el FMI, y logre recapitalizar sus bancos para que reabran sus puertas y, eventualmente, levanten el corralito.

Ayuda a la banca

En medio de una gran expectativa, el Banco Central Europeo (BCE) se reunirá hoy en Fráncfort para analizar si abre más la mano para auxiliar a la agónica banca griega. Los bancos helenos, cerrados por segunda semana por el corralito, dependen desde hace meses de los créditos de emergencia (ELA) del organismo guardián del euro.

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