El Mundo

El Papa visitó Bosnia y la puso como ejemplo de convivencia pacífica

Pareció un mensaje tácito dirigido a las potencias que alimentan las guerras. Rusia tiene una ascendencia histórica en los Balcanes, donde es considerada la protectora de los serbios.

Domingo 07 de Junio de 2015

El Papa Francisco denunció el "clima de guerra" reinante en el mundo en la ciudad de Sarajevo durante una visita relámpago a Bosnia centrada en promover la paz y la coexistencia entre serbios, croatas y musulmanes. Sarajevo aún lleva las cicatrices de la guerra, cuando fue asediada por los serbios durante años, entre 1992 y 1995.

Ante 65.000 fieles reunidos en el estadio olímpico de la ciudad, el papa argentino dijo sentir un "clima de guerra" en el mundo, fomentado "deliberadamente" por quienes "buscan la confrontación entre las distintas culturas y civilizaciones". Pareció un mensaje tácito dirigido a las potencias que alimentan las guerras. Rusia tiene una ascendencia histórica en los Balcanes, donde es considerada la protectora de los serbios.

"Sarajevo y Bosnia tienen un significado especial para Europa y para el mundo entero", subrayó Jorge Bergoglio poco antes de su llegada a la capital bosnia, donde unas 100.000 personas acudieron a recibirlo. "Hacer la paz es un trabajo artesanal: requiere pasión, paciencia, experiencia, tesón. Hacer la paz es un trabajo que se realiza cada día, paso a paso, sin cansarse jamás", recordó a miles de fieles. La difícil coexistencia de tres comunidades de confesiones diferentes en Bosnia —cristianos ortodoxos, musulmanes y católicos— "muestra el mundo entero que la colaboración entre distintas etnias y religiones para el bien común es posible", señaló. Pero particularmente aquí, en Bosnia, hay que hacer más, añadió dirigiéndose al presidente bosnio en ejercicio, Mladen Ivanic. Este último es el representante serbio en el seno de la presidencia tripartita bosnia (serbia, croata y musulmana). La igualdad de todos los ciudadanos ante la ley es "indispensable", afirmó el Papa. Ivanic, por su parte, aseguró que las autoridades pluriétnicas bosnias están "dispuestas a trabajar para la reducción de los nacionalismos" y pidió un "apoyo total" del pontífice a la adhesión de Bosnia y otros países de los Balcanes a la Unión Europea. Bosnia, como Serbia, están tramitando su ingreso a la UE. Croacia, el tercer gran país de los Balcanes, ingresó en la UE en junio de 2013. Los tres países estuvieron en guerra entre 1991 y 1995, en un conflicto que vio numerosas atrocidades contra la población civil, con políticas de "limpieza étnica" sistemática, en especial de parte de los serbios, pero también de los croatas. Los bosnios musulmanes, que eran el contendiente más débil, fueronlos que sufrieron los peores crímenes de guerra, como el genocidio de Sbrebrenica perpetrado por los serbios bosnios.

Ahora, Bosnia es "parte integrante de Europa", respondió el Papa argentino, llamando a la comunidad internacional y a la UE en particular a ayudar a estos países. Esta colaboración es "fundamental", subrayó. El Papa se trasladó al estadio olímpico en su "papamóvil" descubierto, saludando a los fieles y besando a los niños que le tendían, como acostumbra a hacer durante sus desplazamientos. "Estoy aquí porque deseo que la paz reine en el mundo entero y que las guerras y el odio cesen", afirmó Branimir Vujca, un médico de 50 años presente en el estadio con su esposa y sus tres hijos adolescentes. En declaraciones no preparadas, Francisco dijo a un grupo de sacerdotes y monjas en la catedral de Sarajevo que no debían olvidar nunca la crueldad infligida a sus correligionarios, no para vengarse, sino para demostrar el poder del perdón y la naturaleza sanadora del amor de Dios. "En vuestra sangre, en vuestra vocación, está la sangre de estos tres mártires'', afirmó Francisco visiblemente conmovido. "Piensen en lo mucho que sufrieron, y vivan una vida digna de la cruz de Jesucristo''. Que un recordatorio de la firmeza de la fe de sus antepasados en Bosnia, desde donde los católicos se están yendo a Croacia y otros países de Europa. Sarajevo fue conocida en el pasado como la "Jerusalén europea'' por la coexistencia pacífica de cristianos, musulmanes y judíos. Pero se convirtió en sinónimo de enemistad religiosa durante el brutal conflicto de 1992-95.

La guerra de Bosnia dejó 100.000 muertos y más de dos millones de refugiados y desplazados, más de la mitad de la población del pequeño país. La guerra estalló al año siguiente de que comenzara la secesión de la antigua Yugoslavia. A veinte años de los históricos acuerdos de Dayton, auspiciados por Estados Unidos y que pusieron fin a la guerra entre serbios ortodoxos, croatas católicos y musulmanes bosnios, la ciudad está en paz, pero parece una paz forzada, sin una verdadera reconciliación pese a los numerosos esfuerzos que se han hecho en el seno de la sociedad civil. "Bosnia necesita el mensaje de paz que el Papa envia, en un momento en que sigue habiendo una falta de confianza entre las tres comunidades del país", confió Katarina Dzrek, bosnia croata llegada expresamente para ver al pontífice.

Otro momento álgido de la visita fue el encuentro interreligioso, cuando Francisco conversó con representantes de las religiones católica, ortodoxa, musulmana y judía. Los musulmanes son mayoritarios este país de 3,8 millones de habitantes, donde representan cerca del 40 por ciento de la población. A continuación se encuentran los ortodoxos serbios (31 por ciento) y los croatas católicos (10 por ciento). Los judíos son una pequeña minoría, diezmada durante la II Guerra Mundial. Francisco llega a Sarajevo en un contexto complicado en materia de seguridad. El Estado Islámico (EI) llamó a iniciar la "Yihad" en los Balcanes en un vídeo difundido el viernes.

Maduro suspende su cita por "un virus"

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, informó que no estará mañana en el Vaticano para una cita prevista con el Papa Francisco, debido a la recomendación médica por una afección viral. Maduro dijo en una aparición en la televisión oficial que está sufriendo un virus "tan duro" que los médicos lo obligaron a descansar.

"Debido al fuerte virus suspendo el viaje a Roma, donde iba a recibir el premio de la FAO, así como también reunirme con varias universidades, además de la entrevista que tenía con el Papa Francisco", explicó Maduro en televisión. Maduro tenía previsto asistir a la conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Allí debía recibir, como otros mandatarios, un reconocimiento por los presuntos avances en Venezuela en materia de seguridad y soberanía alimentaria. Para los venezolanos, obligados a hacer filas durante un promedio de cuatro horas diarias para conseguir los alimentos más básicos, no resulta muy coherente la premiación. El mandatario dijo asimismo que le pidió al nuncio apostólico Aldo Giordani "una nueva fecha para un encuentro con el papa Francisco". El vicepresidente ejecutivo, Jorge Arreaza, viajará a Roma para representarlo en los compromisos indicados.

La oposición esperaba que en la reunión con el Papa, Maduro anunciara alguna clase de avances para que los numerosos presos políticos de Venezuela desistan de una huelga de hambre para exigir su libertad y la de otros detenidos por el régimen. También exigen que se fije la fecha de las elecciones legislativas, que Maduro rehuye, el cese la persecución de los opositores y de la escasa prensa independiente que aún existe en Venezuela.

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