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El mayor aliado de Dilma anticipó su salida de la coalición oficialista

El líder del partido PMDB, el vicepresidente Michel Temer, ordenó abandonar el gobierno. Hoy se formalizará esa decisión. Un ministro de los siete que tiene la agrupación renunció anoche.  

Martes 29 de Marzo de 2016

La ruptura de la coalición del gobierno brasileño se adelantó unas horas y comenzó anoche, con el anuncio del vicepresidente Michel Temer de que su partido PMDB, el mayor del país, se iba del gobierno de Dilma Rousseff. Los ministros del PMDB comenzaron a renunciar a sus cargos, anticipando la reunión de hoy de la directiva nacional del partido que debe debatir la salida del partido de la coalición oficialista.

Anoche, el ministro de Turismo presentó su renuncia, acatando el llamado de Michel Temer a romper con el gobierno de Rousseff. "El diálogo se agotó", afirmó el dimitente, Henrique Alves, uno de los siete ministros del PMDB. "Las circunstancias nacionales colocan ahora al PMDB ante el desafío mayor de escoger su camino bajo la presidencia de mi compañero de tantas luchas, Michel Temer", añadió en una carta enviada a la jefa de Estado.

"Día D". La orden de Temer anticipó lo que hoy, con seguridad, será el "Día D" de la coalición de gobierno que sostiene a la presidenta Rousseff. El PMDB decidirá su alejamiento en una reunión de su dirigencia nacional, dejando al Ejecutivo del Partido de los Trabajadores (PT) con una minoría paralizante en el Congreso, donde se tramita el juicio político de la primera mandataria. El vicepresidente Michel Temer es el líder del PMDB y una destitución de Roussef lo dejaría al frente del gobierno. El PMDB es el mayor partido del país y cuenta con 69 diputados, 18 senadores y EM_DASHhasta anocheEM_DASH siete ministros. Su salida arrastraría a otros tres partidos de la coalición gubernamental y a la vez aceleraría el proceso de juicio político en la Cámara de Diputados.

"La de mañana (por hoy) será una reunión de salida, de despedida del gobierno. Estamos calculando que más del 80 por ciento votará por abandonarlo", anticipó Osmar Terra, diputado del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) y miembro de la mesa directiva que definirá la moción. La salida del PMDB representará un duro golpe para el gobierno de Rousseff y podría ser el impulso que falta para poner fin a su mandato en el Congreso. Principalmente porque por detrás de la discusión sobre si romper o no con el gobierno subyace el debate, más peligroso para Rousseff, de si apoyar o no el proceso de destitución habilitado enla Cámara de Diputados. Y es claro que la gran mayoría de los dirigentes del PDMB que defiende el "divorcio" de la alianza con el PT —que ya lleva 13 años— también defiende el impeachment. Representantes del PMDB citados por el diario O Globo aseguran que cerca del 80 por ciento de los 155 integrantes del directorio nacional que hoy tendrán en sus manos la decisión están a favor de la ruptura.

Efecto cascada. En el gobierno admiten que la salida del poderoso PMDB abrirá una compuerta por la que lo seguirán varios otros partidos aliados. Los otros tres grandes socios del Ejecutivo que partirían son: el Partido Progresista (PP), que tiene 49 diputados; el Partido de la República (PR), que tiene 40; y el Partido Social Democrático (PSD), que tiene 33.

Si bien el hecho de que un partido abandone la coalición no significa automáticamente que todos sus legisladores vayan a votar a favor de la apertura del juicio político contra Rousseff, la situación resulta por demás arriesgada para un gobierno que según la encuesta más reciente es rechazado por un 68 por ciento del electorado.

Según Folha de Sao Paulo, el gobierno ya daba por segura la salida del PMDB, al tiempo que los líderes del PP, PR y PSD admiten que están siendo presionados por sus parlamentarios para abandonar la coalición. El gobierno de Dilma arrancó en 2014 con ocho partidos aliados, además del PT, pero ya hubo una disidencia. La semana pasada, el Partido Republicano Brasileño (PRB) abandonó la coalición, lo que originó la salida del ministro de Deportes, George Hilton. Su lugar permanece vacante cuando faltan menos de cinco meses para que comiencen en Río de Janeiro los primeros Juegos Olímpicos de Sudamérica.

Solo dos partidos aliados están decididos a votar contra el juicio político: el Partido Comunista do Brasil (PCdoB) y el Partido DemocráicoLaborista (PDT). Ambos suman 33 diputados.

El análisis sobre si se debe o no abrir el juicio político contra la mandataria está en su primera etapa, en una comisión especial en la Cámara de Diputados. Lo que defina esta comisión será sometido luego a votación en el plenario del organismo. Allí, dos tercios de los 513 diputados deben votar a favor de que el juicio se abra para que el debate pase a manos del Senado. Si esto ocurre, automáticamente Dilma queda suspendida por 180 días, más allá del resultado final del juicio político.

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