Viernes 12 de Abril de 2013
El jefe del Partido Democrático (PD) de Italia, Pier Luigi Bersani, negó ayer una escisión inminente de su bloque, el más grande del parlamento, en medio de crecientes críticas a su liderazgo. El PD está dividido respecto de la decisión de unir fuerzas con su rival de centroderecha, el ex primer ministro Silvio Berlusconi, quien dice que la única forma de romper el estancamiento político causado por los comicios nacionales indefinidos de febrero es conformar una "gran coalición".
Bersani descartó varias veces una alianza con Berlusconi, una figura intragable para muchos votantes del PD. Pero altos representantes del partido están cada vez más convencidos de que un gobierno en conjunto con el magnate mediático es una mejor opción que ir a elecciones complementarias.
Los comicios de febrero dieron a la centroizquierda el control de la Cámara baja pero no del Senado, donde sólo una alianza con el Pueblo de la Libertad (PDL) de Berlusconi o el Movimiento 5 Estrellas de Beppe Grillo permitiría la formación de un gobierno. El jefe del PD buscó seducir al antisistema Movimiento 5 Estrellas, pero no se ha abierto a negociar con el PDL. La falta de acuerdo lo obligó antes de Pascuas a admitirle su fracaso al presidente Giorgio Napolitano.
Voces críticas. Hacia adentro del partido, no se disimulan las voces críticas hacia Bersani. El vicejefe del PD Dario Franceschini dijo que estaba "preocupado" por la posibilidad de una escisión en el partido y que Bersani debería abandonar su complejo de superioridad y tratar con Berlusconi,