El Mundo

El gobierno de Prodi queda al borde de la caída después de perder más aliados

Roma.— Las opciones de que el gobierno de Romano Prodi siga con vida parecían agotarse. El primer ministro italiano recibió ayer el voto de confianza de la Cámara de Diputados, donde tiene mayoría, para continuar con su castigada gestión...

Jueves 24 de Enero de 2008

 Sin embargo hoy tendrá que enfrentarse al voto del Senado, donde aumentó la oposición, ya que su coalición de centroizquierda perdió ayer mismo más aliados.
  La última crisis para el gobierno de Prodi comenzó la semana pasada, cuando el ex ministro de Justicia, Clemente Mastella, renunció a su cargo después de quedar involucrado en un escándalo de corrupción, y retiró del gabinete a su partido, el democristiano Udeur.
  El apoyo de Diputados a la gestión de Prodi —la votación terminó 326 a 275— estaba asegurado, pero en el Senado el panorama se presenta sombrío para el premier. Allí perdió la mayoría con la retirada de los tres senadores del Udeur, y ayer otros aliados anunciaron que no votarán a favor del gobierno.
  Dos de los senadores del partido Liberal Demócrata, que forma parte de la coalición de centroizquierda, adelantaron que votarán en contra de Prodi. Así las cosas, según medios italianos, el oficialismo contaría con 156 votos a favor y 161 (y hasta 163) en contra. De hacerse realidad este conteo, el fin del gobierno de Prodi sería una realidad.
  En esta situación, el primer ministro visitó por sorpresa ayer por la mañana al presidente de la República, Giorgio Napolitano. Tras la entrevista, los medios empezaron a especular con la posibilidad de que Prodi no se someta a la humillación de una derrota en el Senado y presente su dimisión antes de esa votación.
  Sin embargo, distintas fuentes oficiales confirmaron anoche que el premier se presentará en el Senado, pero antes volverá a reunirse con Napolitano.
  Si finalmente Prodi pierde en el Senado, las posibilidades que se abren son dos: o se convocan elecciones anticipadas —opción que prefiere la oposición de derecha, a la que dan ventaja las encuestas— o un gobierno de transición. Prodi se inclina por esta solución, para que no se convoquen elecciones antes de que se reforme la polémica ley electoral.
  Esta reforma dará estabilidad a la política italiana, e impedirá que partidos tan poco representados como el Udeur, con un 2% de los votos, la condicionen tanto, haciendo ingobernable el país.
¿Transición? Ayer se especulaba con la posibilidad de que Napolitano encargue la formación de un gobierno de transición al mismo Prodi. Mientras tanto, el líder de la oposición, el ex premier Silvio Berlusconi, no se cansa de reclamar las elecciones adelantadas.
  Los italianos, que han visto pasar 61 gobiernos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, parecían hastiados ante la posibilidad de una mayor confusión, mientras que en los nerviosos mercados el diferencial entre los bonos del gobierno italiano y los bonos alemanes se amplió ayer a un nivel no visto desde hace seis años y medio.

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