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El gobierno interino de Libia decretó oficialmente el fin de la era Kaddafi

Tras la captura y ejecución de Muammar Kaddafi, quien gobernó Libia durante 42 años, el presidente del Consejo Nacional de Transición libio (CNT), proclamó ayer oficialmente la liberación del país en un multitudinario acto en Bengazi, la ciudad en la que comenzó la revuelta en febrero pasado.

Lunes 24 de Octubre de 2011

Bengazi.— Tras la captura y ejecución de Muammar Kaddafi, quien gobernó Libia durante 42 años, el presidente del Consejo Nacional de Transición libio (CNT), proclamó ayer oficialmente la liberación del país en un multitudinario acto en Bengazi, la ciudad en la que comenzó la revuelta en febrero pasado.

Pocos días después de la muerte de Kaddafi —ultimado por combatientes insurgentes cuando huía de su ciudad natal, Sirte— Mahmud Jibril recordó que el régimen presidido por el ex dictador causó el conflicto al responder con violencia a las protestas. “La revolución empezó de forma pacífica”, dijo el presidente del CNT. “Pedía un mínimo de derechos legítimos, pero recibió una respuesta de violencia”, afirmó.

Pedido de tolerancia. “Debemos aspirar a la tolerancia y la reconciliación y no tener odio en nuestros corazones”, agregó el líder de las nuevas autoridades del país norafricano. “La tolerancia y la reconciliación son esenciales para que resulte la revolución, para el futuro de Libia”, aseguró.

Antes, Jibril pidió a los presentes que eviten disparar en sus fervientes manifestaciones de júbilo: “Están prohibidos los disparos al aire, porque dejan civiles heridos”, señaló.

De cara al futuro de Libia, Jibril aseguró que el islam seguirá siendo un pilar del Estado. “El derecho islámico es la base del orden legal”, dijo. “Una ley que contradiga el derecho islámico es absolutamente nula”, aseveró. En ese sentido, se rechazará la ley matrimonial actual, que limita la cantidad de mujeres para un musulmán. Además, se crearán bancos islámicos que no pedirán intereses.

El presidente del CNT también advirtió ante una posible división del país. “Ahora todos nos convertimos en hermanos, algo que no fuimos durante mucho tiempo”, señaló. En la plaza de Bengazi, la gente ondeaba banderas entusiasmada. Muchos bailaban en las calles.

Ahora se formará un gobierno provisorio en 30 días. Este preparará para junio de 2012 elecciones para una asamblea constituyente, anunció Jibril, que elaborará la Constitución, sobre cuya base se votará en el transcurso de un año un Parlamento y un presidente.

Temores. A pesar de los festejos, algunos temen que el jefe del CNT intente imponer su voluntad mediante la fuertemente armada pero fragmentada alianza revolucionaria, apuntando a la insistencia de combatientes de la ciudad de Misurata de exhibir el cadáver del ex dictador por tres días después de su muerte, en una aparente infracción a la práctica musulmana.

Recién el sábado se resolvió la disputa por el cadáver de Kaddafi: los cuerpos del otrora dictador y de su hijo Mutassim serán entregados a familiares, en vez de ser sepultados en un lugar desconocido como se planeó originalmente.

Entretanto, una autopsia confirmó ayer que Kaddafi murió por un disparo en la cabeza, según informó el forense en jefe de Libia. El forense Othman al Zintani dijo que los médicos concluyeron la autopsia ayer, pero que no dará más detalles hasta después de que haya entregado un informe a la fiscalía general. Por otro lado, una fuente médica reveló a la agencia Reuters que el cuerpo del ex dictador presenta una herida de bala en la cabeza y otra en el abdomen.

Las sangrientas imágenes de Kaddafi siendo golpeado e insultado por sus captores han levantado dudas sobre si murió en un fuego cruzado como sugirió el gobierno o fue deliberadamente ejecutado.

“Cansado de huir”. Por otra parte, ayer se conocieron detalles de los últimos días de Kaddafi. El extravagante dictador leía el Corán, comía pasta y se quejaba de que en la asolada ciudad de Sirte no había electricidad, según contó uno de sus colaboradores más estrechos al diario The New York Times.

Al final de sus días, Kaddafi estaba cansado de huir permanentemente, dijo al rotativo el ex jefe de la guardia revolucionaria libia, Mansur Dhao Ibrahim.

Según su relato, Kaddafi estuvo armado en todo momento, pero jamás disparó un tiro. Tampoco entendió por qué Libia se había alzado contra él. En los últimos días sólo había tenido contacto con el mundo exterior a través de un teléfono vía satélite con el que llamaba a emisoras de radio o televisión.

En la destrozada ciudad de Sirte, donde cambió varias veces de casa, Kaddafi se quejaba una y otra vez: “¿Por qué no hay electricidad? ¿Por qué no hay agua?”. Estas preguntas revelan que el ex líder no comprendía realmente lo que estaba sucediendo en su país.

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