El Mundo

El gobierno británico sobrevive a la moción de confianza de los laboristas

La premier logró un ajustado respaldo de la Cámara de los Comunes, un día después de que su plan para el Brexit sufriera una aplastante derrota.

Jueves 17 de Enero de 2019

Después de un debate subido de tono, con Theresa May llamando "traidor" al líder del Partido Laborista, la primera ministra británica sobrevivió ayer a la moción de censura presentada por los laboristas por 325 votos a favor de su gobierno y 306 en contra. May esquivó así otro embiste letal de los muchos que tuvo que superar durante los últimos dos años en los que se puso al timón de un barco que lleva al Reino Unido a salir de la Unión Europea. La premier consiguió el respaldo de la Cámara de los Comunes pese a que un día antes la misma rechazó por una mayoría aplastante su acuerdo de salida firmado con Bruselas.

Los diputados conservadores y ultraconservadores norirlandeses que forman la mayoría ajustada que le permite gobernar votaron a su favor pese a que 24 horas antes tanto 120 tories como los socios del Partido Democrático Unionista (DUP) contribuyeron a tumbar el polémico plan del Brexit. De este modo, la primera ministra se mantiene en el 10 de Downing Street, evita unas elecciones anticipadas y se prepara para tratar de recabar una posición común entre el resto de formaciones políticas que le permita renegociar con Bruselas la salida del país del bloque comunitario. "Tenemos la responsabilidad de identificar un camino hacia adelante que nos permita obtener el apoyo de esta cámara", agregó la jefa de gobierno tras la votación.

Intento fallido

El primer episodio de la pretendida «entente» nacional resultó fallido, ya que la oposición laborista optó por no acudir a la llamada de la premier, quien aun así insistió en que "su puerta sigue abierta". Al término de la reunión con otras formaciones políticas —Partido Nacionalista Escocés (SNP), el Partido Liberal Demócrata y el galés Plaid Cymru—, May pidió que se anteponga el "interés nacional" del Reino Unido para alcanzar un consenso sobre los siguientes pasos a seguir de cara al Brexit.

Los grupos le exigen que regrese a Bruselas para obtener concesiones sobre el mecanismo de salvaguarda irlandesa, diseñado para evitar una frontera en Irlanda del Norte, a pesar de que la UE se mostró hasta ahora contraria a reabrir el acuerdo, sellado a finales de noviembre. La primera ministra cuenta con un plazo legal hasta el próximo lunes para regresar al Parlamento y exponer un «plan B» de cara al Brexit, que se materializará, si no se pacta con Bruselas una extensión del plazo, el próximo 29 de marzo.

Este plan será más bien una hoja de ruta de los siguientes pasos que el Ejecutivo seguirá a partir de ahora. En su discurso previo a la votación para defender su gobierno, May había alertado de que la convocatoria de elecciones anticipadas provocaría "más división" en un momento en que los británicos "necesitan unidad". "Llevaría caos cuando necesitamos certeza, y nos llevaría a un retraso cuando necesitamos salir adelante, y por eso creo que la Cámara debería rechazar la moción", defendió la primera ministra. Caber recordar que el escenario de los comicios era el menos deseable para los conservadores, ya que las últimas encuestas les dan una derrota.

Gobierno "zombi"

Corbyn, por su parte, acusó a la primera ministra de haber "fallado al país", tildó de zombi a su gobierno y le exigió que dimita para dar paso a unos nuevos comicios. El líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, exigió hoy la renuncia de la primera ministra británica, Theresa May, a cuyo gobierno tildó de "zombi". "Cualquier otro primer ministro que se hubiera enfrentado a una derrota de la escala de la que sufrió (May) el martes habría dimitido y este país podría elegir al gobierno que desee", esgrimió el líder laborista.

A su vez, el número dos de los laboristas, Tom Watson, criticó a May por haber "fracasado" en las negociaciones y en su intención de ofrecer un buen acuerdo para el Brexit. "La cuestión es si vale la pena dar a esta primera ministra fracasada una nueva oportunidad para volver a negociar en Bruselas, una nueva oportunidad para humillar al Reino Unido", apuntó. Una opinión compartida por los liberales demócratas, verdes, escoceses y galeses, que se sumaron a los laboristas para promover la moción de censura.

Tras perder la moción de censura, Corbyn estará sometido a presión desde sus propias filas para respaldar la convocatoria de un segundo referéndum sobre el Brexit. El laborista, que defendió la necesidad de respetar el resultado de la consulta de 2016, en la que el 51,9 por ciento de los votantes optaron por abandonar la UE, ha sostenido hasta ahora que solo se plantearía un nuevo plebiscito si falla su objetivo de forzar a unas elecciones.

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