El Mundo

El fiscal recurre la imputación a la infanta y acusa al juez de inquisidor

Duro alegato contra el magistrado andaluz José Castro. Se lo acusa de hacer una instrucción a la carta contra Cristina.

Viernes 27 de Junio de 2014

El fiscal Pedro Horrach no necesitó más de 24 horas para recurrir la decisión con mayor repercusión social de la carrera del juez José Castro: la de mandar al banquillo de los acusados a la infanta Cristina, hermana del rey Felipe VI. Lo hizo además en un documento en el que vierte duras acusaciones contra el magistrado junto al que combatió la corrupción durante años en buena sintonía. "Construye una andamiaje probatorio, con una falsa apariencia de solidez, para imputar a Doña Cristina de Borbón. Cuando se revisan los anclajes de dicha estructura se revela tal inconsistencia que una leve brisa lo desmorona", aseguró Horrach. La infanta Cristina se ha interpuesto entre juez y fiscal y el recurso que ayer presentó este último no constituye la primera crítica al magistrado. Castro realizó una instrucción "a la carta" y estuvo influenciado por los medios, según Horrach, que lo acusó además de llevar a cabo "una espiral inquisitiva" y "un juicio de valor basado en meras conjeturas" al pedir procesar a la infanta por dos delitos fiscales y uno de blanqueo de capitales.

 

Meritorio trabajo conjunto. El juez, andaluz nacido en Córdoba en 1947, y el fiscal, mallorquín dos décadas más joven, cimentaron una relación personal a fuerza de trabajar codo con codo, a veces también noche, durante años en los que compartieron presiones y seguramente charlas sobre motos y automóviles deportivos, que les gustan a ambos. Muchas de sus investigaciones conjuntas en las Islas Baleares culminaron en juicios con condenas a cargos públicos. Llevaron al banquillo juntos al ex ministro de José María Aznar y ex presidente del gobierno regional balear Jaume Matas, protagonista de uno de los escándalos de corrupción más sonados de los últimos años en España: el "caso Palma Arena".

De su investigación de cómo se dobló el gasto de construcción de un pabellón deportivo salieron más de una veintena de causas por corrupción. Una, el caso que hizo temblar los cimientos de la monarquía española y cuya investigación impulsaron juntos hace más de tres años. Pero el juez y el fiscal se enfrentan desde hace meses por la imputación de la infanta Cristina, que con la decisión de Castro del miércoles último quedó a un paso del banquillo. "Seguimos sin saber qué concretos delitos y hechos pueden imputarse a Cristina de Borbón", sostuvo Horrach en su recurso.

El miércoles, el juez aseguró que existen "sobrados indicios de que doña Cristina ha intervenido, de una parte, lucrándose en su propio beneficio y, de otra, facilitando los medios para que lo hiciera su marido" a través de una "colaboración silenciosa" en la empresa de la que cada uno de ellos es dueño al 50 por ciento. "La química entre el juez y el fiscal se ha roto. Eran íntimos y ahora parecen contrincantes", constató ya hace unos meses un abogado que los trata, después de que Castro imputara a la hija del entonces rey Juan Carlos y la citara a declarar.

Hasta la imputación de Cristina, el criterio de ambos había sido unánime en el caso de corrupción por el que han investigado a su marido, Iñaki Urdangarin. A este lo acusan ambos de haberse apropiado de seis millones de euros de dinero público junto a su ex socio cuando estaban al frente del Instituto Nóos, una organización en teoría sin ánimo de lucro que firmó suculentos contratos con gobiernos regionales.

Retórica y vehemencia. Afables y nerviosos ambos, en el tribunal no dejan que se escapen los acusados, tanto con retórica como con vehemencia. Juntos tuvieron al ex deportista declarando 22 horas la primera vez que fue llamado como imputado. En febrero, cuando le llegó el turno a Cristina, fue distinto. El juez la tuvo más de cinco horas respondiendo a sus preguntas. El fiscal preguntó media hora y dejó claro su criterio de que no debería estar allí. Siempre aseguró que la infanta desconocía las actividades de su marido. "Ha sido imputada por ser quien es", dijo el miércoles tras conocerse la decisión de Castro. Si hubiera sido otra persona, "ni se habría hablado de ella". Ante una ciudadanía que según las encuestas cree mayoritariamente que hay razones para mandar a la infanta al banquillo, Horrach está recibiendo fuertes críticas frente a los halagos que recibe el juez. Se ha puesto "en la parte del abogado defensor" de la infanta Cristina, lamentó ayer Cayo Lara, el líder de Izquierda Unida (IU), la tercera fuerza parlamentaria de España.

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