El Mundo

El ex presidente Temer volvió a prisión por un caso de coimas millonarias

Hasta el 1º de enero lo habían protegido los fueros. Habría dirigido una organización delictiva que cobró 450 millones de dólares en sobornos

Viernes 10 de Mayo de 2019

El ex presidente Michel Temer se entregó ayer en la sede de la Policía Federal de San Pablo para cumplir una orden de arresto, que derogó una libertad condicional que lo había beneficiado anteriormente. El arresto del ex presidente brasileño, que entregó el poder el pasado 1º de enero a Jair Bolsonaro, es parte de la Operación Descontaminación, el brazo del Lava Jato en Río de Janeiro. Temer ya fue detenido el 21 de marzo pasado, pero una medida cautelar lo benefició. Ahora una cámara de apelaciones revocó el beneficio. El caso se centra en el pago de sobornos por casi dos mil millones de reales para autorizar obras en la ampliación de central nuclear Angra 3, en Río de Janeiro. Ese monto equivale a 450 millones de dólares.

El Tribunal Regional Federal 2 de Río de Janeiro (TRF-2), una cámara de apelaciones, determinó el miércoles por dos votos a uno que Temer sea nuevamente detenido, al revocar un recurso de habeas corpus en su favor. El ex mandatario estuvo arrestado durante cuatro días, entre el 21 y 25 de marzo, por el caso de sobornos de la empresa Engevix, que participó en la construcción de la usina nuclear de Angra dos Reis 3, en el estado de Río de Janeiro. Se lo conoce como Operación Descontaminación en la prensa brasileña, y es un brazo de la operación Lava Jato.

El ex presidente salió en auto desde su residencia con varios custodios y se dirigió a la sede de la Federal en San Pablo. Sus abogados pidieron que quedara detenido en una dependencia de la Policía Militar de San Pablo. Caroline Figueiredo, jueza reeplazante del Juzgado del 7º Circuito de Río de Janeiro, le había dado hasta las 17 para que se entregara y remitió el caso sobre el lugar de detención a la Policía Federal y al Tribunal Regional Federal de la 2ª Región.

La defensa del ex presidente presentó otro pedido de habeas corpus ante el Superior Tribunal de Justicia. En la cámara TRF-2, la revocación de la orden que había suspendido la detención preventiva en marzo pasado se definió por 2 votos contra 1. “Todo aquí, desde el principio, tiene cola de caimán, piel de caimán y boca de caimán. No puede ser un conejo blanco”, alegó uno de los jueces, Abel Gomes, al votar por el regreso de Temer a prisión. El juez también pide una consulta a la Policía Federal de San Pablo sobre la posibilidad de mantener al ex presidente encarcelado en esa ciudad, su lugar de residencia. En la misma orden, se indica el arresto de Joao Baptista Lima Filho, alias coronel Lima, quien sería el operador del esquema de corrupción.

Temer y el “coronel Lima” fueron detenidos preventivamente el 21 de marzo, en el marco de la Operación Descontaminación, por orden del Juez Marcelo Bretas, del Juzgado Séptimo Penal Federal de Río. Ambos fueron puestos en libertad el 25 de ese mes por decisión del LFR-2. La investigación involucra obras en la central nuclear Angra 3, operada por Eletronuclear, en las que se habrían desviado 1800 millones de reales, según el Ministerio Público Federal. Este monto equivale a 450 millones de dólares, una cifra enorme.

La acusación se basó en el testimonio del ingeniero José Antunes Sobrinho, propietario de Engevix, quien firmó un acuerdo de delación premiada. Este mecanismo es el que ha permitido el enorme avance del Lava Jato contra la corrupción estructural en las empresas del Estado durante los años de los gobiernos de Lula da Silva, y como se ve, también de su sucesor. Se acusa a Temer de liderar una organización criminal que habría negociado esos 1.800 millones en sobornos relacionados con las obras en Angra 3. Los cargos incluyen corrupción, malversación de fondos y lavado de dinero. Temer asumió la presidencia en 2016, luego de que la entonces mandataria Dilma Rousseff fue destituida por el Congreso por una malversación de las finanzas federales. Durante el mandato de Temer los fiscales lo acusaron de corrupción en tres ocasiones. Pero la Cámara baja del Congreso nunca dio su consentimiento a retirarle la inmunidad para que fuera enjuiciado, la cual tienen todos los presidentes en funciones de Brasil. Pero su inmunidad terminó cuando dejó el cargo el 1º de enero pasado. Seguramente se fue del cargo sabiendo que lo esperaba la cárcel.

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