El Mundo

El escándalo de audios alcanza al electo fiscal general de Perú

En una charla, el abogado Pedro Chávarry coordina con un cuestionado juez acciones contra otros magistrados que les resultan molestos

Sábado 21 de Julio de 2018

El abogado Pedro Chávarry asumió ayer como nuevo fiscal general del Perú, a pesar de que apareció comprometido en el escándalo por corrupción que sacude al país. La decisión fue tomada por la junta de fiscales, que en votación decidió ratificar a Chávarry, quien desde hace semanas había sido escogido como sucesor de Pablo Sánchez. La posesión del nuevo fiscal se complicó la noche del jueves después de que se le escuchara en un audio en conversaciones con el cuestionado juez supremo César Hinostroza, acusado de ser el eslabón de una red de corrupción que maneja en gran parte al Poder Judicial y tiene vinculaciones con el mundo político.

En una charla muy amigable, Chávarry e Hinostroza coordinan acciones en contra de otros dos jueces que se les oponen dentro de la Academia Nacional de la Magistratura, institución de la que ambos hacen parte. Asimismo, el juez le solicita a Chávarry una constancia de antecedentes para presentarla para la obtención de una visa de Estados Unidos, lo que consiguió pues viajó a ese país, según datos de la agencia migratoria peruana. Hinostroza fue antes procesado por supuesto enriquecimiento ilícito, aunque fue absuelto por un colega.

"Hermanito"

Hinostroza llama "Gonzalito" al fiscal general. La coordinación, los favores y el lenguaje utilizado, en el que cada uno se refiere a otro como "hermanito", confirma para muchos analistas el vínculo estrecho entre los dos personajes. Chávarry asumió el cargo en una ceremonia a la cual no asistió el presidente Martín Vizcarra ni el primer ministro César Villanueva quien pidió a Chávarry apartarse del cargo. La fiscalía "merece una cabeza que no tenga sospechas o sombras de duda", dijo el primer ministro. "No permitiremos interferencias", dijo más tarde Chávarry en su discurso inaugural. Añadió que antojadizamente se interpretaron sus frases y que los periodistas no lo han "tratado con respeto". La decisión de nombrar a Chávarry como fiscal general se tomó ayer en una reunión de los cinco fiscales supremos. Al final tres votos a favor decidieron llevarlo al máximo cargo entre los fiscales.

El jueves miles de peruanos furiosos con la corrupción judicial protestaron en casi todas las ciudades principales del país. Según encuestas el 80 por ciento de los peruanos desaprueba al Poder Judicial.

Después de que la cinta fuera transmitida por el canal N de televisión, diversos analistas y actores políticos pidieron que Chávarry se abstuviera de asumir la fiscalía general, pero él inmediatamente advirtió que no lo haría. Sánchez, quien deja el cargo en medio de alto prestigio a pesar del deterioro de la imagen en el que ha caído la Fiscalía, convocó para ayer una reunión de emergencia para replantear la posesión de Chávarry, pero el resultado fue negativo para sus intereses. Se da por descontado que la gestión de Chávarry nacerá marcada por las sospechas, las que ya existían incluso desde antes por sus antecedentes como fiscal supremo.

Perú está inmerso en un grave escándalo por cintas de audio que se filtraron a la prensa dentro de la investigación contra una banda de narcotraficantes, extorsionistas y sicarios, en las que se escucha a Hinostroza coordinar diversos actos irregulares e incluso negociar fallos en su condición de presidente de una sala penal de la Corte Suprema.

El escándalo ya motivó las renuncias, entre otros, del ministro de Justicia Salvador Heresi, el presidente de la Corte Suprema Duberlí Rodríguez, del juez supremo Walter Ríos (hoy preso) y de seis de los siete miembros del Consejo Nacional de la Magistratura, ente que designa, ratifica y destituye a jueces y fiscales.

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