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El desayuno fue más allá de lo ceremonial

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, calificó como "una reunión de trabajo" al desayuno que mantuvo ayer en la residencia del mandatario electo Sebastián Piñera, un acto que es tradición el día posterior a las elecciones presidenciales y que da inicio a la transición.

Martes 19 de Diciembre de 2017

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, calificó como "una reunión de trabajo" al desayuno que mantuvo ayer en la residencia del mandatario electo Sebastián Piñera, un acto que es tradición el día posterior a las elecciones presidenciales y que da inicio a la transición.

"No quisimos hacer una reunión protocolar, sino una reunión de trabajo. Conversamos sobre distintos aspectos, de coordinación, de lo que puede ser este período de traspaso de informaciones, revisar el tipo de proyectos que dejaremos aprobados y los que quedarán en marcha", contó la mandataria tras su reunión con Piñera, su sucesor a partir de marzo próximo. Bachelet acudió a la casa de Piñera acompañada por el ministro de Interior, Mario Fernández, y fue recibida por el presidente electo y su esposa Cecilia Morel, que se retiró tras desayunar. La conversación entre los tres dirigentes se prolongó por más de una hora y media. La extensión del diálogo y la presencia del ministro Fernández le dieron un contenido político sin precedentes a esta reunión.

"Hemos conversado de temáticas nacionales e internacionales, además hemos fijado personas para coordinar para que a partir de marzo él (Piñera) pueda sentir que conoce todo lo que requiere", añadió Bachelet. La mandataria destacó que "muchos de los contenidos de los programas que nosotros hemos llevado adelante han sido tomados por la oposición", lo que consideró "un triunfo y una gran noticia para los chilenos". Consultada por el proyecto de reforma de la Constitución, la presidenta dijo que esperaba que "todo lo expresado por la ciudadanía, y por el pueblo mapuche, tenga continuidad", y ratificó que enviará el proyecto de nueva Carta Magna.

No es la primera vez que ambos mandatarios mantienen este desayuno post electoral.Hace ocho años la escena se dio por primera vez cuando Piñera triunfó en 2009. Y en 2013, cuando Bachelet logró su segundo mandato, fue Piñera quien acudió con su esposa a casa de la presidenta para desayunar. Piñera y Bachelet concordaron la cita den la llamada telefónica que la presidenta le hizo para felicitarlo por su victoria en las elecciones presidenciales.

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