Lunes 18 de Agosto de 2008
París.— El Dalai Lama acusó a China de torturar a los tibetanos, algunas veces hasta matarlos, mientras actúa como anfitrión de los Juegos de Beijing. "Desafortunadamente los policías que se encuentran en el Tíbet no están respetando de ningún modo el espíritu olímpico", dijo en una entrevista para la televisión francesa, cuando le preguntaron si la tradición de la tregua olímpica se estaba respetando.
"Hay restricciones en la circulación de información, censuras muy fuertes", afirmó. "Los civiles son arrestados a menudo, torturados violentamente hasta un punto en el que mueren. Es realmente muy, muy triste", agregó.
El Dalai Lama se encuentra en una visita de dos semanas en Francia, enfocado mayormente en compromisos religiosos. Hizo pocos comentarios políticos, pero criticó el accionar de China en el Tíbet en una reunión con legisladores franceses.
La visita provocó disputas en Francia, donde los críticos acusaron al presidente Nicolas Sarkozy de estar cediendo frente la presión china al declinar un encuentro con el Dalai.
El líder espiritual se reunió el sábado con Segolene Royal, rival de Sarkozy en las últimas elecciones, quien admitió sus intenciones de visitar el Tíbet.
Activistas extranjeros realizaron protestas en Pekín para poner de relieve la represión a los tibetanos en la región del Himalaya, pero el Dalai Lama apeló a sus partidarios para que no perturben el normal desarrollo de los Juegos.
Confiscan Biblias. Mientras, en China, agentes de aduana confiscaron ayer más de 300 Biblias que traían cuatro estadounidenses cristianos, que planeaban distribuirlas en una ciudad del suroeste del país.
Las Biblias fueron extraídas del equipaje de los visitantes después de llegar al aeropuerto de Kunming, dijo Pat Klein, líder del grupo Visión sin Fronteras, con sede en Wyoming.
Los miembros de la organización llegaron a China ayer y pensaban distribuir las Biblias entre gente de la ciudad. "Pensaba que existía libertad religiosa en China, así que ¿por qué sería un problema que traigamos Biblias?", preguntó Klein.
El diario China Daily, publicado por el gobierno, señaló el mes pasado que 10.000 copias bilingües de la Biblia serían distribuidas en la villa olímpica, que aloja a atletas y periodistas.
Las Biblias son imprimidas bajo la supervisión del gobierno comunista. China es un país oficialmente ateo y sólo permite el uso de Biblias en iglesias autorizadas por el gobierno o en hoteles para turistas extranjeros.