El cuarto puesto: Ciudadanos, el partido revelación, se desinfla
"¡Ciudadanos! ¡Ciudadanos!". Cuando Albert Rivera compareció la noche del domingo ante los militantes del partido, ya nadie le gritaba "¡presidente!".

Martes 22 de Diciembre de 2015

"¡Ciudadanos! ¡Ciudadanos!". Cuando Albert Rivera compareció la noche del domingo ante los militantes del partido, ya nadie le gritaba "¡presidente!". La llegada del líder de la formación se celebraba simplemente coreando el nombre del partido. Y es que Ciudadanos, que llegó a despertar en España la expectativa de poder desbancar al Partido Popular (PP) del gobierno del país, se convirtió el domingo en el otro perdedor junto a la formación de Mariano Rajoy.

Sus resultados, analizados fríamente, son buenos: Rivera logró 40 de los 350 escaños del Congreso de los Diputados español en las primeras elecciones generales a las que presentó a su formación. Sin embargo, saben a poco después de cómo el partido se disparó el 27 de septiembre en las elecciones de Cataluña, la región en la que nació en 2006 con el objetivo de combatir el soberanismo. En el Parlamento regional se colocaron hace dos meses como primera fuerza de la oposición al independentismo. Fue allí donde Rivera había iniciado su carrera política con 26 años, diez menos que ahora. Licenciado en derecho un par de años atrás, lo llamaban entonces "El Niño". Y se lo veía solo por los pasillos de la cámara y en el bar.

Fracaso. Ahora lo acompaña un séquito de colaboradores y periodistas y tras el buen papel de Ciudadanos en las catalanas, en la recepción que los Reyes de España ofrecieron el 12 de octubre con motivo de la fiesta nacional, hubo quien a Rivera, directamente, lo llamó "presidente" mientras le daba su tarjeta de visita. No lo será, tampoco tendrá en sus manos la llave de un nuevo Ejecutivo. Ni ha conseguido ganar la batalla de los partidos emergentes. Esa ha sido para Pablo Iglesias y Podemos, el partido heredero de los indignados, que se ha hecho con 69 escaños en el nuevo Congreso de los Diputados, de 350 escaños. Pero sí hay que concederle un éxito importante: encabezar el primer partido catalán que ha intentado liderar la política española, transformar Ciutadans en Ciudadanos, hacer de un partido que nació con objetivos regionales otro que se enfrentará al PP de Rajoy y al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) desde dentro del Congreso de los Diputados. Con una agenda liberal en lo económico, el centrista Ciudadanos ha supuesto además el primer fraccionamiento del centroderecha español desde la Transición. "En España empieza una etapa de esperanza e ilusión. Ya hay más ciudadanos españoles que quieren el cambio, que dialoguemos", dijo anoche Rivera. "Vamos a cumplir, tenemos palabra. Nosotros miramos a los ojos antes y después de ir a votar".