Domingo 15 de Noviembre de 2020
Este domingo, el Congreso de Perú no logró, luego de una larga y fallida sesión, elegir un nuevo mandatario interino, luego de aceptar la renuncia de Manuel Merino, quien tras haber permanecido apenas cinco días en el cargo tuvo que renunciar, forzado por una ola de protestas callejeras.
El Legislativo se reunirá nuevamente a partir de las 2 de la tarde para reintentar llevar a alguien a la Casa de Pizarro, como se llama la sede del Ejecutivo. Durante la mañana ya estuvieron reunidos los portavoces o jefes de bloque para intentar ponerse de acuerdo sobre un precandidato.
El Congreso unicameral de Perú aceptó el domingo la renuncia del presidente interino, Manuel Merino, y pasó luego a debatir la designación del nuevo primer mandatario. Pero como el primero en la línea de sucesión, Luis Valdez, también anunció su dimisión, la candidata era Rocío Silva, del pequeño partido de izquierda Frente Amplio. Pero Silva no pasó el examen previo, ser nombrada titular del propio Congreso. Dado que el titular del Legislativo será casi ipso facto nombrado presidente de la República, la pelea interna es, inicialmente por el primer cargo.
El nuevo presidente ejercerá el cargo hasta el próximo 11 de abril, fecha de las elecciones. El Congreso unicameral peruano cuenta con 130 miembros. Es el mismo Parlamento que hace una semana destituyó al presidente Martín Vizcarra por 105 votos contra 19 y nombró a Merino, desatando una semana de protestas masivas que terminaron con el efímero mandato del presidente interino. El quiebre definitivo se produjo la madrugada del domingo, cuando la represión policial dejó dos jóvenes muertos y decenas de heridos. La reacción ciudadana dejó sin sustento político a Merino.
En el Congreso, Luis Valdez propuso el domingo a primera hora una nueva junta directiva del Parlamento, que debería ser encabezada por Rocío Silva. Luego renunció. Silva quedaba sí posicionada para estar a cargo interinamente del Congreso y por lo tanto se perfilaba como la primera mujer al frente del Ejecutivo peruano. Pero cuando ya era la medianoche, Silva perdió la votación. Con 42 votos a favor, 52 en contra y 25 abstenciones, el pleno del Congreso rechazó elegir a Rocío Silva como nueva titular de la Mesa Directiva. De haber resultado elegida, Silva hubiera asumido la Presidencia del país. Pero no se alcanzaron los 60 votos necesarios en primera votación. Posteriormente, se convocó a junta de portavoces, la que decidió volver a reunirse esta mañana. A las 14 hora de Lima debe volver a reunirse el pleno del Congreso.
Silva es una de las dos congresistas del Frente Amplio que votaron en contra de la destitución de Martín Vizcarra. Ella y su colega Mirtha Vásquez se habían desmarcado de los otros cuatro miembros que sí apoyaron la moción. Ahora quedó en primera posición el Partido Morado, la única formación que votó en bloque contra la destitución de Vizcarra. Ayer propuso inicialmente volver a nombrar al defenestrado presidente Vizcarra y todo su gabinete, como manera de enmendar el error del Congreso. Luego, el Partido Morado cambió su posición y Francisco Sagasti, legislador de esta formación, formó parte de la lista de Silva que resultó derrotada. Ahora, Sagasti encabeza la lista presentada por su partido, que de ser aprobada le daría la titularidad del Congreso y casi ipso facto, la Presidencia de la República.
Merino había anunciado su dimisión poco después del mediodía del domingo, apenas cinco días después de haber asumido, y luego de otros tantos de masivas protestas en su contra y de que el Congreso lo exhortara a dejar el cargo bajo la amenaza de destituirlo. Curiosamente, se trata del mismo Congreso que lo consagró presidente interino el martes pasado, luego de destituir al anterior mandatario, Martín Vizcarra. Este, a su vez, había asumido en marzo de 2018 ante la renuncia del presidente Pedro Pablo Kuczynski. Merino renunció al día siguiente de la violenta represión policial que dejó dos muertos por heridas de bala y más de un centenar de heridos. Fue este hecho violento el que colmó la paciencia social de los peruanos e hizo que durante la madrugada del domingo Merino recibiera la renuncia de 12 de sus ministros. Se había quedado solo, cuando apenas cinco días atrás había recibido el mayoritario respaldo del Congreso. Este destituyó por 105 votos a Vizcarra y designó a Merino, hasta ese momento el titular del Legislativo. Este domingo, ese mismo Congreso le aceptó la renuncia a Merino con 129 votos sobre un total de 130 diputados.
El elegido o elegida para sucederlo será el tercer mandatario en menos de una semana y el segundo elegido en ese lapso por el Congreso. Perú suma a su inestabilidad política crónica que es una nación muy golpeada por la pandemia del coronavirus y la recesión económica que conllevó.
El cambio de la Mesa Directiva del Congreso era oblitagorio, dado que estaba muy cuestionada, porque fue la que impulsó la destitución de Vizcarra. Otro organismo, la Junta de Portavoces del Congreso, debe antes recomponer a la Mesa Directiva.
En cualquier caso, se trata de lograr una solución de emergencia. Nombrar presidente de la República a uno de los pocos congresistas que el lunes pasado no votó a favor de la destitución de Vizcarra. Son una minoría: solo 19 contra los 105 que votaron por la destitución.
Congreso impopular
De esta forma, todo depende, nuevamente, de lo que decida el impopular Congreso peruano, paradójicamente elegido recientemente, en enero de 2020. Vizcarra lo había disuelto por decreto en septiembre de 2019, luego de un año choques con el Legislativo surgido de las mismas elecciones de 2016 en las que él fue electo vicepresidente.
Vizcarra ascendió a la Presidencia ante la renuncia de Pedro Pablo Kuczyinski en marzo de 2018. El Congreso surgido de las elecciones de enero de 2020 cambió el mapa político-parlamentario del Perú. El partido fujimorista Fuerza Popular, primera mayoría hasta ese momento, perdió gran parte de sus congresistas. Los partidos centristas Acción Popular y Alianza para el Progreso surgieron como los más votados, pero sin alcanzar los 73 escaños que tenía anteriormente el fujimorismo. La fragmentación se profundizó. Y Vizcarra no contaba con ningún bloque propio, lo que ya había habilitado un primer intento de destituirlo en septiembre pasado.
Ahora, como los parlamentarios de estos partidos quedaron manchados por la destitución de Vizcarra, se optará por elegir presidente de la República a un miembro de las fuerzas menores que no participaron de la maniobra. La opción que tenía mayor consenso inicialmente entre las bancadas era Carolina Lizárraga, del Partido Morado. Este partido fue el único que se negó en bloque a votar contra Vizcarra. Pero luego el Partido Morado se negó orgánicamente a formar parte de las negociaciones y exigió la reposición de Vizcarra como única solución aceptable. Durante la tarde el Partido Morado emitió un comunicado informado de esta postura. Más tarde, sin embargo, uno de su miembros, Francisco Sagasti, aceptó formar parte de la lista candidata a ser la nueva directiva del Congreso que presidiría Rocío Silva. Como segundo de la nueva directiva, Sagasti iba a quedar a cargo del Congreso si Silva era nombrada presidenta de la República. Esa pobisilidad fue vetada en primera votación anoche y ahora Sagasti encabezaba la lista que se debatirá en el pleno durante esta tarde de lunes.
La "tragedia" política del ex presidente Vizcarra consiste en que goza de alta popularidad, pero no tiene partido propio. Pertenecía al del ex presidente Kuzcynski, Partido Por el Kambio (PPK como las iniciales del ex presidente), pero este se disolvió luego de su renuncia. Un mal común en la política peruana: los partidos formados en torno a una figura que pueden llegar a sumar muchos votos pero que luego desaparecen en la vorágine política del Perú.