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El Congreso de Brasil dio la primera aprobación a la reforma jubilatoria

La votación de la Cámara de Diputados resultó 379 a 131. Pero como es una enmienda, debe pasar allí dos votaciones más y otras dos en el Senado.

Jueves 11 de Julio de 2019

La Cámara de Diputados de Brasil dio el primer paso para reformar el deficitario sistema previsional del país al aprobar en una primera votación con 379 a favor y 131 en contra una enmienda constitucional que establece una edad mínima para acceder a la jubilación, de 65 años para los hombres y 62 años para las mujeres, y cambia la forma de calcular el beneficio, medidas que permitirán un ahorro fiscal de unos 240.000 millones de dólares en 10 años.

La aprobación es un triunfo compartido entre el presidente Jair Bolsonaro, quien declaró prioritaria a la reforma, y el titular de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, quien lloró poco antes de la votación tras haber conducido duras negociaciones para obtener el apoyo macizo de los legisladores, en un proceso que, por tratarse de una enmienda constitucional, aún debe ser refrendado dos veces por el Senado y enfrentará una nueva votación en la Cámara baja.

"Sin nuestro presidente (Rodrigo Maia) no hubiéramos llegado a este momento", reconoció el Comisario Waldir, líder del bloque del Partido Social Liberal (PSL) de Bolsonaro. Poco antes, el propio mandatario había afirmado que Maia, quien lideró acuerdos para realizar cambios a la propuesta original del gobierno, fue quien hizo viable la aprobación de la reforma.

El proyecto original enviado por el Ejecutivo recibió cambios de fondo por parte de los legisladores. Entre los más relevantes, retiró la posibilidad de crear un régimen de capitalización que reemplazaría al actual sistema de reparto y excluyó de la reforma a las cajas jubilatorias de las 27 unidades federativas en las que se divide Brasil, además de las de los más de 5.000 municipios. Esos cambios provocaron una disminución del ahorro proyectado de unos 75.000 millones de dólares.

La suerte que corra la megainiciativa gubernamental podría tener impacto en países vecinos como Argentina donde los analistas económicos y políticos advierten la necesidad de una reforma, pero los candidatos para las elecciones de octubre no se animan a explicitar un proyecto por miedo a caer antipáticos y que les reste votos.

En Brasil el tratamiento de la reforma provocó ayer el alza de la Bolsa de San Pablo un 2 por ciento haciendo que el índice Bovespa supere por primera vez en su historia la barrera simbólica de los 106.000 puntos.

Puntos

La nueva seguridad social de Brasil, de ser aprobada, tendrá un tiempo mínimo de aportes para acceder al beneficio de la jubilación de 20 años para hombres y 15 para las mujeres que trabajen en el sector privado, mientras que para los empleados públicos será de 25 años.

Tras un período de transición de hasta 14 años, se eliminará la posibilidad de jubilarse apenas con un determinado tiempo de aportes, situación que permite que en Brasil exista una gran cantidad de jubilados con entre 50 y 57 años.

Docentes, policías federales y agentes penitenciarios tendrán reglas diferenciadas, y la "bancada de la bala" (el sector de la policía) intentaba extender los beneficios también a las policías de carreteras y civiles, entre otros.

Uno de los cambios más relevantes que introduce la reforma es el del cálculo del beneficio jubilatorio, que hasta ahora se basa en un promedio que descarta el 20 por ciento de los salarios más bajos. Con la reforma, ese cálculo se hará en base a todos los aportes, incluso el de los salarios menores, lo que recortará jubilaciones futuras.

La llamada integralidad de las jubilaciones también sufrirá cambios: con la reforma, una persona recibirá una jubilación equivalente a 60 por ciento de su último salario con 20 años de aportes, que subirá 2 puntos porcentuales por año aportado. Para recibir jubilaciones iguales al último salario, un trabajador necesitará 40 años de aportes.

La bancada de legisladores que defiende los intereses de los productores agropecuarios, llamada "bancada del buey", con el apoyo de la ministra de Agricultura, Tereza Cristina, logró que el acceso a las jubilaciones rurales requiera una edad mínima de 55 años para mujeres y 60 para hombres, con un tiempo mínimo de contribución de 15 años.

La aprobación de los cambios en la seguridad social, según funcionarios del gobierno y congresistas alineados con las ideas liberales que promueve el ministro de Economía Paulo Guedes, corregirá la explosiva trayectoria de expansión del endeudamiento público y reanimaría la estancada economía de Brasil.

Economía

Entre otras reformas a la economía, se incluyen cambios del sistema tributario para bajar la carga impositiva, modificaciones en la coparticipación, privatizaciones masivas, y una disminución de obstáculos regulatorios.

El gobierno y las autoridades del Congreso esperan un margen cómodo para aprobar la primera de las cuatro votaciones necesarias _dos en cada cámara del Congreso_ para cambiar el sistema jubilatorio.╠

Por tratarse de una enmienda constitucional, además de requerir dos votaciones en Diputados y en el Senado, la ley dispone que su aprobación necesita mayoría calificada, de tres quintos de cada cámara.╠

"Llegó la hora de votar el proyecto de la nueva seguridad social. El país envejeció, felizmente estamos viviendo más. Entonces tenemos que adecuarnos a las nuevas realidades", aseguró la diputada oficialista Bia Kicis.╠

Brasil es uno de los pocos países en el mundo cuyo sistema jubilatorio no tiene una edad mínima para jubilarse.╠

■□"Esta reforma es importante para que Brasil crezca 2 por ciento , 2,5 por ciento por varios años seguidos", dijo el economista jefe de la gestora de fondos Rio Bravo, Evandro Buccini.╠

■ La sesión para tratar la reforma, que el gobierno declaró prioritaria, se realizó tras la distribución entre legisladores de enmiendas presupuestarias por unos 263 millones de dólares, de modo de asegurar la fidelidad de diputados al proyecto a cambio de que puedan dirigir más recursos para proyectos en sus reductos electorales. Como la cifra no fue suficiente para algunos legisladores, que además levantaron dudas sobre el efectivo cumplimiento de las promesas gubernamentales, el inicio de los debates fue facilitado por la decisión de autorizar enmiendas para que diputados usen el equivalente a 5,2 millones de dólares para financiar obras de su interés en sus distritos.

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