El Mundo

El chavismo, entre un inesperado diálogo con la oposición y más sanciones de EEUU

El gobierno de Trump impuso la medida contra diez funcionarios de Maduro, a los que acusó de fraude electoral, censura y corrupción

Viernes 10 de Noviembre de 2017

La oposición venezolana anunció ayer que está dispuesta a iniciar un proceso de diálogo con el gobierno del presidente Nicolás Maduro, mientras Estados Unidos impuso sanciones económicas a diez funcionarios chavistas a los que acusó de fraude electoral, censura y corrupción. Los principales partidos opositores, reunidos nuevamente en el seno de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), dijeron que el objetivo de esas conversaciones, para las que buscan facilitadores extranjeros, es acordar condiciones para las elecciones presidenciales de 2018. "Hemos desarrollado y desplegado nuestras relaciones con América latina para lograr condiciones electorales que nos permitan ir a las elecciones presidenciales", afirmó el presidente de la Asamblea Nacional (AN), Julio Borges. "No estamos hablando de un proceso de facilitación que no cumpla las garantías; hay que abordar la crisis que viven los venezolanos, el caso de los presos políticos", agregó Luis Florido, titular de la Comisión de Política Exterior de la AN. Florido encabezó la delegación de la MUD que en septiembre participó en Santo Domingo, República Dominicana, de negociaciones, que no prosperaron, para la instalación de un diálogo con el gobierno chavista. "Estuvimos en un proceso exploratorio; ahora estamos dispuestos a asumir un proceso en conjunto con la facilitación internacional", explicó ayer el diputado. Borges pertenece a Primero Justicia (PJ) y Florido a Voluntad Popular (VP), dos de los cuatro partidos principales dentro de la MUD. Las dos agrupaciones crearon la semana pasada la coalición Venezuela Está Primero (VEP) tras distanciarse de Acción Democrática (AD) y Un Nuevo Tiempo (UNT), las otras dos fuerzas mayores de la antigua alianza opositora.

Las divergencias dentro de la MUD —que hizo temer una disolución de hecho de la coalición— se hicieron públicas tras las elecciones de gobernadores del 15 de octubre y la convocatoria a las de alcaldes para el 10 de diciembre. El quiebre con AD se debió a que los cuatro gobernadores electos de este partido resolvieron jurar ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) tras prometer que no lo harían y el de VP se rehusó, por lo que el chavismo declaró vacante su cargo y repetirá la elección en diciembre. El conflicto se profundizó tras la convocatoria a comicios de alcaldes, porque UNT decidió presentar candidatos luego de que la mayoría de los partidos opositores resolviera abstenerse de concurrir. Las elecciones municipales provocaron fracturas incluso dentro de VP, que abrió procesos disciplinarios a sus dirigentes Delson Guarate y Yon Goicoechea, quienes anunciaron que serán candidatos a alcaldes pese a la abstención resuelta por el partido.

Mientras la oposición daba esa inesperada muestra de unidad y de búsqueda de acercamiento al gobierno, Estados Unidos dispuso nuevas sanciones contra funcionarios chavistas a los que acusó de fraude electoral, censura a la prensa y corrupción en la distribución de alimentos. Las sanciones, formalizadas por el Departamento del Tesoro, implican el congelamiento de todos los activos que esos funcionarios tengan en Estados Unidos y la prohibición a todo estadounidense a realizar transacciones con ellos. Las medidas alcanzan a los ministros de la Presidencia, Jorge Márquez; de Cultura, Ernesto Villegas, y de Agricultura Urbana, Freddy Bernal; a las directoras del Consejo Nacional Electoral (CNE) Sandra Oblitas y Socorro Hernández, y al segundo vicepresidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Elvis Amoroso, entre otros.

En distintos decretos, Estados Unidos impuso sanciones económicas y migratorias a cuatro decenas de funcionarios civiles y militares del gobierno chavista, tanto durante la actual administración del presidente Donald Trump como en la de su antecesor, Barack Obama. Esas medidas incluyen a Maduro y al vicepresidente, Tareck El Aissami. Este último está acusado por Washington de dirigir una organización que vendía pasaportes falsificados y de tener vínculos con el narcotráfico. Trump advirtió que su gobierno no levantará las medidas contra funcionarios de Venezuela hasta que en este país "se restaure la libertad".

Sanción. A los funcionarios de Maduro le bloquearon activos en EEUU.

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