El brasileño descree de la represión de la dictadura
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, calificó ayer de "mentira" la documentación oficial sobre la represión ilegal en la dictadura militar brasileña, en una escalada retórica que por primera vez, a seis meses de asumir, enfrenta una ola de indignación incluso dentro del oficialismo y voces a favor de un juicio político por falta de decoro.

Miércoles 31 de Julio de 2019

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, calificó ayer de "mentira" la documentación oficial sobre la represión ilegal en la dictadura militar brasileña, en una escalada retórica que por primera vez, a seis meses de asumir, enfrenta una ola de indignación incluso dentro del oficialismo y voces a favor de un juicio político por falta de decoro.

Lo hizo al comentar el escándalo generado por sus dichos sobre la desaparición de un militante izquierdista en 1974, en el marco de una seguidilla de polémicas que incluyen haber propuesto a su hijo policía y diputado Eduardo como embajador en Washington.

Bolsonaro objetó la Comisión de la Verdad de 2014, organizada por la presidenta Dilma Rousseff, sobre los crímenes de la dictadura que duró de 1964 hasta 1985.

"La cuestión de 1964 no existen documentos sobre si se mató o no se mató, eso es mentira", dijo Bolsonaro, ex capitán del Ejército, al comentar sobre los instrumentos entregados por las propias fuerzas armadas a la Comisión de la Verdad.

El caso gira en torno de Fernando Augusto Santa Cruz, militante de izquierda que desapareció en 1974 en un centro de detención de Río de Janeiro, algo documentado por la Fuerza Aérea. Bolsonaro dijo, mientras se cortaba el pelo que Santa Cruz fue ultimado por sus propios compañeros de militancia contra la dictadura.