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El acuerdo para salvar al euro deja materias pendientes y muchas dudas

Bruselas.- Los líderes europeos están lejos de terminar los planes para reducir la deuda de Grecia y fortalecer el fondo de rescate, si bien en la madrugada de ayer llegaron a un acuerdo de...

Viernes 28 de Octubre de 2011

Bruselas.- Los líderes europeos están lejos de terminar los planes para reducir la deuda de Grecia y fortalecer el fondo de rescate, si bien en la madrugada de ayer llegaron a un acuerdo de último minuto en Bruselas para limitar los daños de la crisis que azota a la zona euro. Analistas advirtieron que los acuerdos podrían fallar en su implementación, mientras que los economistas se encuentran divididos sobre si será suficiente la quita de la deuda griega.

Tras una cumbre en Bruselas, los gobiernos anunciaron un acuerdo bajo el cual la banca privada y las aseguradoras aceptarán un 50 por ciento de pérdidas en sus tenencias de deuda griega, en el más reciente intento por reducir la gigantesca deuda de Atenas hasta niveles sostenibles. El acuerdo también prevé una recapitalización de los bancos europeos y un apalancamiento del mecanismo de rescate del bloque, el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), para darle una potencia de un billón de euros.

El mayor riesgo. No obstante, economistas hicieron notar que aspectos clave del acuerdo, incluyendo los mecanismos para aumentar el FEEF y reducir la deuda a Grecia, tomarían semanas en estar terminados, lo que implicaría que el plan aún puede tropezar en los detalles.

"El principal riesgo es que nuevamente quedemos esperando por mucho tiempo la implementación de estos acuerdos", dijo ayer Ewald Nowotny, autoridad del Banco Central Europeo. "La velocidad es muy importante aquí", enfatizó.

Tres meses atrás, los líderes de la zona euro revelaron otro acuerdo que pondría un punto final a los problemas de deuda que amenazan con desintegrar el bloque monetario de 12 años de existencia. Sin embargo, a las pocas semanas notaron que el plan era inadecuado, dada la profundidad de los problemas económicos de Grecia y la vulnerabilidad de sus bancos.

La canciller alemana, Angela Merkel, dijo ayer que la cumbre celebrada en Bruselas había elaborado un buen plan general para enfrentar la crisis de deuda, pero reconoció que aún deben emprenderse reformas estructurales. Merkel señaló que Europa tendrá que trabajar para encontrar más puntos de encuentro en materia monetaria y económica, junto con adoptar una línea más dura sobre los países que violen las normas presupuestarias del bloque.

"Es sustentable". El tema de la quita de la deuda griega también está bajo la lupa. De acuerdo al nuevo pacto de Bruselas, el sector privado acordó aceptar voluntariamente un recorte nominal del 50 por ciento en sus inversiones de bonos para reducir la carga de deuda de Grecia en 100.000 millones de euros. Esta quita llevaría la deuda de Grecia a un 120 por ciento de su Producto Bruto Interno para 2020, desde el 160 por ciento actual.

"La deuda es absolutamente sustentable ahora", dijo el primer ministro heleno George Papandreu en Bruselas luego de que el acuerdo fue alcanzado. "Grecia puede arreglar sus cuentas pasadas ahora, de una vez y para siempre", agregó.

"Posición frágil". No obstante, los economistas se encuentran divididos sobre la quita de la deuda griega, según reveló un sondeo de la agencia Reuters. La encuesta arrojó que poco más de la mitad de los economistas sondeados -24 de 47- dijeron que la quita no era suficiente, mientras que los restantes 23 dijeron que sí lo era.

Entre los que dijeron que no, la previsión media apuntó que se necesitaría una rebaja de un 70 por ciento para estabilizar la carga de deuda en Grecia, con estimaciones entre el 60 y el 90 por ciento.

"La quita del 50 por ciento deja la sustentabilidad de la deuda en los terrenos de lo posible durante la actual década, pero esta posición es frágil y dependiente de una serie de asunciones macroeconómicas optimistas", opinó Nicola Mai, economista de JPMorgan.

Por escrito. Mientras tanto, un día después de la cumbre en Bruselas, fuentes diplomáticas informaron ayer que los 17 socios de la eurozona anclarán en sus respectivas Constituciones nacionales el principio de control del déficit antes de que acabe 2012, tal cual lo hizo España. De esta manera, el bloque de la moneda única sigue las sugerencias de París y Berlín con el objetivo de mantener el gasto público a raya en la eurozona y en toda la Unión Europea (UE).

Por otro lado, la Comisión Europea, presidida por José Manuel Durao Barroso, dio ayer un ascenso a su principal funcionario económico, Olli Rehn.

Rehn, un finlandés que ha sido la cara visible de la batalla por contener la crisis de la zona euro en los últimos dos años, asumirá responsabilidades adicionales que podrían llevarlo a convertirse en un "Señor Euro", a cargo de supervisar a la moneda común.

"El será vicepresidente de la Comisión Europea para Asuntos Económicos y Monetarios y el Euro. Esta es la mejor manera de garantizar la independencia y eficiencia en el ejercicio de la responsabilidad de coordinación, vigilancia y aplicación de las normas en el área de gobernanza económica de la UE", dijo Barroso.

Implacables críticas en la prensa europea

El escepticismo de la prensa económica europea sobre el acuerdo alcanzado en Bruselas fue muy marcado. “Esta cumbre se suponía que iba a poner fin a la crisis. No lo hará”, disparó en su editorial The Economist. El prestigioso semanario habló de “agujeros muy evidentes en el plan” y de un esquema “confuso y poco convincente por su ingeniería financiera y su vulnerabilidad”. Faltan “demasiados detalles y el núcleo del esquema no es suficiente” para salvaguardar al euro, aseguró. El único resultado notable, a juicio del periódico londinense, es el acuerdo para recortar la deuda griega en un 50%, pero falta “un cortafuegos creíble” en torno a Italia y otras naciones “fuertemente endeudadas pero solventes”, prosiguió. “Desafortunadamente el FEEF es la parte más débil del acuerdo, porque no tiene suficiente dinero para enfrentar una corrida contra Italia y España. Y esto porque Alemania y el BCE han rechazado la única fuente de apoyo ilimitado: el BCE mismo”, afirmó. En resumen, “como está, en el mejor de los casos el acuerdo falla en superar la crisis del euro; en el peor, la hace aún peor”, concluyó el semanario.
  En España, el diario El País presentó críticas similares. “La reunión se ha saldado con el final que anticipaba Alemania, que para eso ha oficiado de guionista, director y actor principal” comentó el columnista Alejandro Bolaños. “También, con una ausencia significativa, la del Banco Central Europeo, al que el gobierno alemán se niega a dar más protagonismo”, agregó. Lo logrado “es un acuerdo con multitud de cabos sueltos. Y la historia reciente de las decisiones europeas se ha ganado a pulso el escepticismo”, aseveró el analista. “Para concluir que ayer se puso la primera piedra a una solución definitiva a la crisis, como promociona Durao Barroso, habrá que comprobar si el edificio resiste los embates de los mercados cuando acabe de construirse”, terminó señalando El País.

Menos empleos

Londres perderá este año al menos 27.000 empleos en la city financiera por la crisis de deuda que registra la zona euro y el estancamiento de la economía local, así como también por la posibilidad de mayores regulaciones. Así lo reveló el Centro para la Economía y la Investigación de Negocios. Este organismo redujo sus pronósticos para los niveles de empleo en la city londinense a unos 288.000 puestos, un nivel no registrado desde 1998.

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