Viernes 27 de Diciembre de 2019
Japón ejecutó en la horca a un extranjero por primera vez en 10 años, un chino sentenciado en 2003 por asesinar a una familia de cuatro integrantes, a la que también le robó, informaron las autoridades.
Wei Wei, de 40 años, fue ejecutado en un centro de detención en Fukuoka, donde estuvo en la lista de condenados a muerte durante 16 años, dijo la ministra de Justicia, Masako Mori. Wei fue hallado culpable de robo y de matar al dueño de una tienda, a su esposa y sus dos hijos en Fukuoka. El y dos cómplices, también chinos, tiraron y hundieron con pesos los cadáveres en el océano.
Japón ha mantenido la pena de muerte a pesar de las críticas internacionales. Los dos cómplices de Wei fueron juzgados en China, donde uno fue sentenciado a muerte y el otro fue condenado a cadena perpetua. Amnistía Internacional dijo que la ejecución "muestra la falta de respeto de Japón hacia el derecho a la vida". Un sondeo mostró que la gran mayoría de japoneses apoya este castigo. Hay 112 personas condenadas a muerte en Japón. El año pasado fueron ejecutados 15 personas, incluido el gurú del culto Aum Shinrikyo y 12 de sus seguidores por el letal ataque con gas en el metro de Tokio.