EEUU y Rusia dieron inicio al mayor canje de espías desde la Guerra Fría
Nueva York. — Los diez acusados de ser agentes ilegales para Rusia se declararon ayer culpables ante la corte federal de Manhattan y serán deportados, tras el acuerdo al que llegaron Washington...

Viernes 09 de Julio de 2010

Nueva York. — Los diez acusados de ser agentes ilegales para Rusia se declararon ayer culpables ante la corte federal de Manhattan y serán deportados, tras el acuerdo al que llegaron Washington y Moscú sobre el intercambio de espías, según la sentencia adoptada por la jueza Kima M. Wood, a cargo del caso. La deportación de los 10 a Rusia se hará probablemente en las próximas horas, en un solo avión. Los demandados se presentaron ayer ante la jueza neoyorquina y le entregaron su declaración de culpabilidad al cargo de asociación delictiva para actuar como un agente no registrado de un gobierno extranjero. Un undécimo demandado está prófugo tras haber sido puesto en libertad bajo fianza en Chipre.

Los acusados se declararon culpables de operar como agentes ilegales para Rusia en Estados Unidos y dieron sus verdaderos nombres, todos ellos de origen ruso. Las únicas acusadas sin nombre falso fueron Vicky Peláez y la bella Anna Chapman, apodada por los medios como la Mata Hari rusa. Chapman conserva el apellido de casada de su marido, el británico Alex Chapman.

Los arrestos fueron efectuados hace más de una semana, coronando una investigación durante una década a personas que aparentemente se habían integrado a la población estadounidense. Las autoridades dijeron que los sospechosos reportaban información local a las autoridades rusas.

Reciprocidad. En vistas del esperado intercambio de agentes, el presidente ruso Dmitri Medvedev indultó anoche a cuatro supuestos espías occidentales encarcelados en Rusia. Junto al supuesto espía de la CIA y experto nuclear Igor Sutyagin fueron indultados Alexander Zaporozhsky, Guennadi Vasilenko y Serguei Skripal.

Durante la jornada, y cuando se especulaba con el intercambio, medios periodísticos moscovitas habían señalado que antes de que éste se concretara, primero el jefe de Estado debía indultar formalmente a los hombres detenidos. Previamente los cuatro sujetos habían remitido una solicitud de gracia al jefe del Kremlin en la que declaraban su culpabilidad. En Nueva York, cada uno de los sospechosos fue sentenciado a una condena ya cumplida (apenas 10 días desde su arresto) y las acusaciones separadas de lavado de dinero fueron desestimadas. Uno de los abogados de la defensa dijo que los acuerdos con la fiscalía fueron aprobados por funcionarios gubernamentales rusos.

Autoridades estadounidenses de contrainteligencia arrestaron al grupo a fines del mes pasado bajo sospecha de intentar infiltrarse en círculos influyentes de Estados Unidos, lo que creó un escándalo que amenazó con tensar las recientemente mejoradas relaciones ruso-estadounidenses. Tanto el Kremlin como la Casa Blanca buscaron evitar que los arrestos volvieran a enfriar los mejorados lazos entre los antiguos rivales de la Guerra Fría, que se habían recurado después de tensarse con la guerra de Rusia contra Georgia en 2008.

Un rumor tempranero dijo que Igor Sutyagin, condenado en 2004 por pasar secretos a Occidente, ya había sido enviado a Viena, como parte de lo que su abogada dijo podría ser un intercambio de agentes.