Sábado 24 de Julio de 2010
Mientras Argentina y otros países de la región iniciaron una mediación entre Venezuela y
Colombia, Estados Unidos anunció que apoya la iniciativa de Colombia de crear una misión
internacional que verifique si las Farc tienen campamentos en territorio venezolano. Bogotá
denunció este jueves ante la OEA que Venezuela protege en su territorio a la cúpula de la
guerrilla. La denuncia tuvo como respuesta la ruptura de relaciones por el presidente venezolano
Hugo Chávez. En tanto, el ejército venezolano advirtió a Colombia que no intente violar su
territorio porque tendría una respuesta armada.
“Apoyamos lo que Colombia propuso en la reunión de la OEA sobre la
creación de una comisión internacional de verificación que visite y examine los campamentos
identificados durante los próximos 30 días”, anunció el vocero del Departamento de Estado J.
P. Crowley. “Debe haber una investigación. Creemos que Venezuela tiene la responsabilidad de
responder con celeridad a la importante información presentada por Colombia”, agregó.
“Creemos que sería útil la participación internacional en esa investigación, que puede
hacerse por varias vías. La OEA es una vía. Unasur sería otra”. Crowley calificó a la
reacción de Chávez como “insolente” y “desafortunada”.
El embajador colombiano Luis Alfonso Hoyos exigió el jueves a Venezuela
ante la OEA que tome medidas para evitar que se refugien en su territorio unos 1.500 guerrilleros y
pidió la creación de una comisión internacional que inspeccione esos campamentos. Hoyos mostró
fotos, mapas y videos que demostrarían la existencia de un campamentos de las Farc en territorio
venezolano.
Horas después, Hugo Chávez anunciaba la ruptura de relaciones con
Colombia y advertía que no podía descartarse una guerra entra ambas naciones. Caracas rechaza
rotundamente las acusaciones, pero también la propuesta de que una comisión internacional visite su
territorio. Y según las normas de la OEA, se puede conformar una misión de ese tipo solamente con
la aprobación del país que la recibiría.
Kirchner en acción. La crisis puso en primer plano a Néstor Kirchner. El secretario general de
la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) viajará el 5 de agosto a Venezuela y luego a Colombia,
buscando resolver la fuerte disputa. Kirchner se reunirá en Caracas con Chávez, y al día siguiente
lo hará con el colombiano Alvaro Uribe y el presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos.
Kirchner mantuvo permanentes comunicaciones telefónicas, con el ecuatoriano Rafael Correa, el
brasileño Lula y otros mandatarios de la región.
El ejército venezolano dio un comunicado en línea con la actitud
adoptada por Chávez. “Cuente el pueblo venezolano y el gobierno colombiano con una respuesta
contundente por parte la Fuerza Armada Nacional Bolivariana si fuerzas extranjeras intentasen de
alguna manera violar el sagrado suelo”, dijo el ministro de Defensa, general Carlos Mata, en
un mensaje por la televisión estatal y flanqueado de militares. “Este es un atentado contra
la patria que debe mover a los venezolanos”, declaró la fiscal general de Venezuela, Luisa
Ortega Díaz. Chávez, además, dio 72 horas para que los diplomáticos colombianos salieran del país y
cerraran la embajada en Caracas.
Otro testimonio. En Bogotá la prensa siguió publicando testimonios que avalan la denuncia del
gobierno. Omar de Jesús Silgado, un desmovilizado de las Farc, relató a RCN La Radio cómo cruzaban
la frontera y se encontraban con la Guardia Nacional de Venezuela “sin ningún
problema”. Buscaban “contactos al otro lado de la frontera con Venezuela, como apoyo
con la Guardia venezolana para poder conseguir lo que es armamento, fusiles y uniformes”,
relató el desmovilizado. Según el ex guerrillero, hasta daban entrenamiento a las milicias
chavistas. “Hubo varios compañeros que hicieron el cruce para darle instrucción a la milicias
bolivarianas”, contó Silgado. l